El PP presentó ayer ante los medios de comunicación una carta firmada por el director de Tráfico del Gobierno vasco, Andoni Arriola, que demostraría que se han perdonado multas impuestas por el radar de Artaza a algunos conductores. En el escrito, dirigido por Arriola al responsable territorial de Vizcaya con fecha del pasado 19 de septiembre, se detalla el caso de un automovilista sancionado el pasado mes de abril en dos ocasiones, al que la primera notificación le llegó pasados cuatro meses, en agosto. El responsable de Tráfico asume en la misiva que el retraso en la comunicación, aunque dentro del período legal, es «imputable a la Administración», ya que cuestiona el «componente pedagógico» de las denuncias, y ordena que le sean perdonadas todas las sanciones, «a excepción de la primera».
Se trata, en opinión del presidente del partido en Vizcaya, Antonio Basagoiti, de un «procedimiento extraño, ya que se devuelven todas las multas a una matrícula y no a un nombre, cuando Tráfico tiene la obligación de identificar al conductor». En opinión de Basagoiti, si Tráfico «admite la culpa en un caso, tendría que hacerlo en todos», o estaría fomentando la existencia de «privilegios».
27 multas
El dirigente popular vizcaíno recordó las palabras de Andoni Arriola en las que advertía de que no se iban a perdonar las multas de Artaza, al menos de una manera generalizada, e insistió en que las sanciones «se pueden devolver, porque de hecho se están devolviendo». El PP animó a los afectados a que presenten recursos con la convicción de que ha habido un «error administrativo», y pidió a la Dirección de Tráfico «que trate a todos por igual».
El cinemómetro instalado en el punto kilométrico 13,7 de la Bi-637, en la entrada al túnel de Artaza, registra ya cerca de 30.000 denuncias por exceso de velocidad en lo que va de año. La media de las sanciones es de 301 euros y al Partido Popular le consta que hay un conductor que acumula ya «27 multas». Antonio Basagoiti cree que las sanciones que hayan sido notificadas con retraso -en algunos casos tres y hasta cinco meses después, aunque la Ley da doce meses de plazo a la Administración en las infracciones muy graves- deberían ser condonadas, al haber perdido el «efecto pedagógico necesario».
La Dirección de Tráfico, por su parte, reiteró que se estudiará y luego contestará a «cada recurso o expediente sancionador». «El retraso está dentro de los límites legales y no es motivo suficiente para quitar una multa», advirtió un portavoz.