Cerca de 40 vecinos de Bakio asistieron ayer al pleno municipal ordinario que tuvo lugar en el Consistorio. Pese a que no había ningún punto relacionado directamente con las últimas y polémicas decisiones urbanísticas adoptadas por el Ayuntamiento, los residentes -en su mayoría miembros de la recién creada plataforma Bakiosos- acudieron a la sesión «para seguir de cerca lo que hace y aprueba este equipo de gobierno».
«Queremos enterarnos de todo de primera mano. Hace falta información para luego saber a qué atenernos y que no nos exploten los problemas como ha sucedido con lo de Ohija y el Biotopo», planteó uno de los vecinos. «Es una manera de demostrar que estamos ahí», apuntó otro.
El público, que guardó silencio durante el pleno, mostró un comportamiento correcto y respetuoso en todo momento. No obstante, antes del inicio de la sesión, varios de ellos lanzaron unos pasquines en los que se podía leer: 'Golfik ez, golforik ere ez' ('Golf no, golfos tampoco') o 'Especuladores se nos acaba la paciencia'.
Por su parte, la Corporación -formada íntegramente por ediles del PNV, salvo uno de EA- aprobó la creación de una comisión que evalúe la conveniencia de fundar un organismo autónomo dependiente del Ayuntamiento para gestionar temas relacionados con el Urbanismo. Una decisión que despierta «sospechas» entre los miembros de Bakiosos. «No nos queda muy claro qué función y para qué se podría usar», apuntó uno de sus portavoces.
Política «insostenible»
Preguntado por si conocía los últimos cambios previstos en Errenteria, la misma fuente aseguró que algunos vecinos «lo sabían y otros no». «Más allá de esta unidad concreta -continuó-, lo importante es centrar la atención en la política urbanística insostenible que está desarrollando este Ayuntamiento. Lo de aumentar el número de viviendas previstas es algo generalizado: está sucediendo en todas las parcelas en mayor o menor medida. Y creemos que esto provocará que el crecimiento de Bakio no se pueda soportar a medio plazo», concluyó el representante vecinal.