Dibujar el mapa de la delincuencia en Bilbao es complicado, fundamentalmente porque los datos proceden de varios cuerpos policiales. El Partido Popular presentó ayer en rueda de prensa la estadística facilitada por la Policía Municipal, según la cual la criminalidad ha crecido un 5% en el último año. La guardia urbana tuvo conocimiento en 2005 de 1.095 hechos delictivos frente a los 1.048 del año anterior, siempre con los datos del servicio de Seguridad Ciudadana.
El PP quiso saber también qué tipos de delitos se producen en Bilbao y quiénes los cometen. El portavoz del partido en el Ayuntamiento bilbaíno, Antonio Basagoiti, destacó que casi la mitad de los detenidos -un 48%- por la Policía local eran de origen extranjero y la otra mitad, autóctonos. En opinión de Basagoiti, esta cifra significa que «una parte de los inmigrantes que llegan a Bilbao no está pudiendo integrarse y se ven obligados a vivir en la marginalidad». En él subyace, según el líder popular, el «fracaso de las políticas de inmigración» del Gobierno. «En Bilbao, cada vez hay más inseguridad y la lucha contra la violencia tiene que pasar a ser una prioridad para los responsables políticos y policiales».
Los datos oficiales revelan que el primer grupo de detenidos extranjeros -180- eran de nacionalidad marroquí; 69 argelinos, seguidos de bolivianos, angoleños, brasileños y originarios de la República Democrática del Congo. Como anécdota queda el que uno de los arrestados era natural de Mónaco.
Contra el patrimonio
Respecto a la tipología de los delitos, los «relacionados con el patrimonio y con el orden socioeconómico» representan la parte más importante de los conocidos por la Policía Municipal. «El problema de Bilbao, hoy en día, son los robos y hurtos en coches, pisos...», afirmó Basagoiti.
Para el PP, la creciente inseguridad está acercando Bilbao a otras grandes ciudades, como por ejemplo, Madrid o Barcelona. «Hasta ahora nos decían que aquí no pasaba nada, que eso sólo ocurría en Madrid, pero Bilbao está cambiando. La Policía debe trabajar contra las drogas, robos y trata de blancas en los delitos cotidianos». Al mismo tiempo, la sociedad debe hacer un «esfuerzo de integración». «No podemos decir que vengan todos y que luego esa pobre gente no pueda trabajar».