Las encuestas europeas consideran paradas a aquellas personas mayores de 16 años que están en disposición de trabajar y buscan activamente empleo, y establecen cuáles son las condiciones para que se cumplan esos requisitos. Así, no se considera búsqueda de empleo el mero hecho de apuntarse en el Inem, sino que tiene que haber algún tipo de actuación por parte del desocupado con esa finalidad, aunque sólo sea la consulta de las ofertas de los periódicos.
Esas búsqueda activa de empleo, de acuerdo con los criterios homologados de las encuestas europeas, debe haberse realizado en las cuatro semanas anteriores al momento en que se hace el sondeo, y el trabajador ha de estar disponible para ocupar un puesto de trabajo en las siguientes dos semanas.
Si la persona encuestada no cumple alguno de estos requisitos, pasará a figurar como 'población inactiva' aunque esté inscrita en los registros del Inem como parada. Y es que, recuerdan los expertos, hay muchos desocupados que cobran subsidio o seguro de desempleo que no pueden considerarse técnicamente como parados. Por ejemplo, los trabajadores fijos discontinuos que están desocupados durante unos meses y que no buscan una tarea para ocuparlos; los prejubilados, que consideran ya finalizada su carrera laboral, o los estudiantes que trabajan durante el verano y perciben unos meses el seguro de paro.
Por otro lado, la población ocupada tiene en cuenta criterios específicos, no relacionados con el paro, especialmente exigentes según algunas opiniones. Así, hay quien considera -en especial los sindicatos- que es demasiado optimista y que no puede reflejar correctamente la realidad social, el calificar a una persona de ocupada cuando la semana anterior a la del momento de la encuesta ha trabajado una hora retribuida, aunque sea en las actividades denominadas como 'chapuzas', o, por citar dos que menciona el propio cuestionario, de costurera o dando clases particulares.
Y es que las centrales ven en esta forma de medir la ocupación una vía para considerar como empleo algo que no merece tal nombre porque es pura precariedad.