La playa de Ostende, en Castro Urdiales, vuelve a ser escenario de la tradicional recogida de caloca. Al arenal han llegado en los últimos días grandes cantidades de esta alga roja, también conocida como ocle, que dependiendo de las corrientes marinas llega a tierra entre los meses de septiembre y noviembre. El año pasado se recogieron 6.000 kilos de caloca, un material que en los años 30 y 40 se utilizaba como abono para los campos. No obstante, en la actualidad este alga, que llega a tener una longitud de 25 metros, constituye la base de la fabricación de algunos productos farmacéuticos, químicos y, lo que es más jugoso, de golosinas.