La red de trabajadores sociales y de asistencia domiciliaria del Ayuntamiento de Bilbao colaborarán con Surbisa, la sociedad municipal que coordina la rehabilitación urbanística del casco histórico de la capital vizcaína, para tratar de sacar a la luz los casos de infravivienda que todavía permanecen ocultos en edificios de Bilbao la Vieja y su entorno y que según los datos que maneja la entidad local podría alcanzar el 5% del parque inmobiliario del barrio. «Se trata de detectar situaciones de necesidad y mejorar la calidad de vida de los residentes. Hay gente que por desconocimiento e incluso por vergüenza -les cuesta reconocer en público que no tienen cuarto de baño, por ejemplo- no solicitan las ayudas municipales y vive en condiciones lamentables», explicó ayer la concejala de Urbanismo y presidenta de Surbisa, Julia Madrazo.
El convenio de colaboración firmado ayer entre el área de Acción Social y la sociedad municipal de rehabilitación del casco histórico pretende aprovechar las visitas de los empleados de los servicios sociales de base para «recabar información sobre las deficiencias urbanísticas de las viviendas y poder intervenir antes de que sea demasiado tarde». A partir de ahora, los técnicos de Surbisa pondrán a disposición de los trabajadores sociales un folleto informativo sobre las condiciones de habitabilidad que deben reunir las viviendas y una ficha donde deberán anotar las carencias de la casa. Las ayudas facilitadas por la sociedad municipal pueden llegar a alcanzar el 90% del presupuesto total de la reforma.
«El grupo que más nos preocupa hoy en día es el de las personas mayores. La mayoría desconoce la existencia de este tipo de programas y no tenemos otra forma de acceder a ellos si no es a través de los empleados de asistencia domiciliaria. En este sentido, la colaboración de los trabajadores sociales va a ser fundamental para poder detectar y erradicar casos ocultos de infravivienda», señaló la directora de Surbisa, Marta Ibarbia.
Sin cuarto de baño
Aunque pueda resultar impensable, muchas viviendas de Bilbao la Vieja y su entorno no disponen de un recurso tan básico en una casa como un cuarto de baño. «La mayoría tienen retrete, pero carecen de ducha», reconoce Marta Ibarbia. De hecho, Surbisa dispone desde hace cuatro años de un programa específico de subvenciones para instalar aseos completos. Desde entonces, la sociedad municipal ha colocado un total de 36 cuartos de baño en pisos del casco histórico. La mayoría de los beneficiarios son pensionistas o perceptores de la renta básica.
La mejora en la seguridad de las casas mediante la renovación de las instalaciones eléctricas y de agua es otro de los objetivos que persigue el convenio firmado ayer, en el que también se contempla «prevenir los desahucios de morosidad originados por obras de rehabilitación en elementos comunes del edificio e impulsar la práctica de la mediación en la resolución de necesidades, conflictos y problemas de convivencia», señaló el concejal de Acción Social, Jon Sustatxa.