Desde que hace dos años se anunciara la posibilidad de convertir las lonjas de Bilbao en viviendas, el mercado que mueve estos locales se ha disparado y han aparecido los que algunos llaman «tiburones inmobiliarios». La especulación va más allá de los pisos tradicionales y tanto el área de Urbanismo como el PP son conscientes de que los precios han aumentado de forma considerable. El portavoz de los populares, Antonio Basagoiti, basó esta situación en la «falta de decisión» para presentar el plan de vivienda. «Tenía que estar elaborado en marzo de 2005 y a estas alturas ni se espera», denunció. Desde Urbanismo aseguraron que el proyecto se encuentra en fase de elaboración y que los resultados se verán antes de que termine la legislatura. Sólo adelantaron que las lonjas tendrán que estar fuera de toda calle comercial.
El PP, que ha presentado una enmienda a la totalidad y 30 parciales en materia de seguridad y creación de empleo a los presupuestos municipales, hizo público ayer un estudio sobre la evolución del precio de las lonjas en la villa. Tras analizar 180 locales de diferentes zonas, tanto antes como después de la noticia de su futuro uso como vivienda, el resultado pone de manifiesto que la cantidad a pagar se ha visto incrementada en un 20% hasta rondar los 1.550 euros por metro cuadrado, cifra que en la actualidad podría incluso verse superada.