El Ayuntamiento de Bilbao ha llegado a un acuerdo con una empresa de carreras de coches de Rumanía para deshacerse de la forma más rentable posible del blindaje de hormigón y acero que protegió el circuito de las World Series, apilado en almacenes desde que se puso fin al evento, hace más de un año. La concejalía de Promoción Económica y sus responsables en Bilbao Urban Circuit, la sociedad que gestionó la prueba con el apoyo de la Diputación, han cerrado la operación con Bucharest Ring S.R.L., que organizará en 2007 en la capital rumana una competición de la categoría Fiat GT, concebida para celebrarse durante diez años.
El Consistorio considera que el acuerdo le permite desprenderse de un material inútil que permanecía almacenado en Mungia y Arakaldo desde que se suspendió la prueba. El argumento oficial para decidir cancelar un espectáculo que estaba programado para tres años fue la ruptura del consenso político entre los partidos que la habían apoyado en su primera edición.
Tras analizar tres ofertas, el Ayuntamiento se ha decidido por la de Bucharest Ring porque es la que cubre el mayor número de costes. El interesado asume el traslado del material por carretera y mar, concede publicidad a la marca Bilbao-Vizcaya en el circuito de Bucarest durante sus 10 ediciones y paga una pequeña parte en metálico. En esta operación, el Consistorio apenas obtiene dinero contante y sonante. Pero le permite quitarse un muerto de encima porque el 'comprador' corre con los importantes gastos del transporte.
Costó 2,2 millones
Con la dificultad asumida de no poder recuperar los 2,2 millones que costaron originalmente los sistemas de protección, los gestores de las World Series han tratado de sacar así el mayor provecho posible al tinglado. El material que finalmente ha podido ser recolocado en el mercado está compuesto por las siguientes piezas. Los muros de hormigón que blindaron el circuito como medida de seguridad para pilotos y espectadores. Los postes de acero y las mallas para atrapar cualquier objeto desprendido durante la carrera. Y los miles de metros de cables que suministraron electricidad al montaje -megafonía, luz, semáforos y los 32 boxes de los equipos participantes-. Los 40.000 neumáticos de la pista tienen otro fin: se reciclarán en una planta aún por concretar.
Desde el fin de las World Series, la mercancía de acero estaban en un almacén de Arakaldo y el resto, en uno de Mungia. El alquiler de los depósitos era de 36.000 euros anuales, según el contrato firmado con el suministrador.
Por el Mar Negro
El pasado mes de julio, justo un año después del fiasco de la carrera de Bilbao, se cerró el acuerdo con la empresa rumana. Estos son los números hechos por el Ayuntamiento para aceptar la oferta. Calcula que el traslado del material ronda el millón y medio: una flota de tráilers cargará los muros y cables desde los almacenes hasta el Puerto de Bilbao. De ahí, un barco transportará la mercancía por el Mediterráneo hasta el Mar Negro tras cruzar el Estrecho del Bósforo. Otros camiones llevarán después el blindaje a Bucarest.
La carga es brutal. En su conjunto hay que mover 10.350 toneladas de material. Cada metro de muro de hormigón pesa 1,15 toneladas. Varios de ellos viajaron en verano hasta la capital rumana para 'decorar' la presentación de su carrera de 2007.
Así han acabado las World Series by Renault. Sus gestores han pactado con Bucharest Ring la colocación de publicidad sobre Bilbao y Vizcaya por valor de 500.000 euros -a razón de 50.000 euros por año-. La firma organizadora del circuito urbano de Bucarest paga también el coste de la renta de los almacenes desde julio hasta que el material salga del recinto. Bilbao Urban Circuit recibirá otros 100.000 euros en metálico, que le servirán para liquidar definitivamente esta sociedad el mes que viene.