Un hombre, que llevaba desaparecido desde la tarde del miércoles, fue encontrado ayer por la mañana en el Pagasarri por un montañero que había salido a pasear junto a sus perros. Su localización se produjo sobre las nueve de la mañana en la zona de Bolintza, cuando uno de los animales, tras observar un movimiento en unas zarzas, guió a su dueño hasta donde se hallaba. El hombre, de unos 70 años e identificado como F.E., estaba, según el testimonio del propio montañero, «boca abajo y con un fuerte golpe en la cabeza». De inmediato, según explicó a este periódico, pidió ayuda a otras personas que «se encontraban por la zona», y trasladaron al herido hasta una carretera próxima desde donde llamaron a la Ertzaintza y a los servicios médicos.
En un principio, como explicó el montañero, pensó que el movimiento de los matorrales obedecía a la presencia de un «jabalí». Su sorpresa fue mayúscula al encontrar a F.E., que «no pidió nada, aunque se quejaba considerablemente de dolores por todo el cuerpo». Momentos después, los paseantes que se arremolinaron en la zona le ofrecieron agua y le limpiaron la boca de tierra. También se fijaron en que el contusionado no llevaba ropa de montaña, sino que vestía de paseo con una camisa y un pantalón fino.
El montañero aseguró que el hombre «tenía el cuerpo lleno de arañazos», y que en el momento del rescate «se encontraba como ido». Además, tampoco llevaba documentación alguna. Al llamar a la Ertzaintza, un agente le identificó como «el desaparecido», ya que se encontraba perdido desde las cinco de la tarde de el día anterior.
Después de ser asistido por una ambulancia que se personó en el lugar de los hechos, fue trasladado al hospital de Basurto donde ingresó con carácter reservado.