A seis meses de prisión asciende la condena que ha impuesto un juez de Logroño a un joven que acudió al Centro Penitenciario de la capital riojana para visitar a su padre e intentó llevárselo por la fuerza.
Los hechos ocurrieron en la tarde del 7 de agosto del año 2005, cuando el acusado, una vez que accedió a la zona de control de visitas del centro, solicitó una visita 'vis a vis' con su progenitor, a pesar de tener ya concedida la comunicación a través de locutorio.
Al negársele esta posibilidad, señala la resolución en el capítulo de hechos probados, manifestó su descontento argumentando que «no era justo que su padre estuviera encerrado» debido a su edad y a sus condiciones tanto físicas como psíquicas.
Todo ello desembocó en una actitud violenta por parte del encausado, quien indicó a los funcionarios que pensaba llevarse a su padre «por las buena o por las malas».
Opuso resistencia
Ante estos hechos se alertó al jefe de servicio, quien, tras conversar con el imputado y comprobar su estado de excitación, le manifestó que no podía comunicar de ninguna forma y que debía abandonar el lugar.
No sólo se negó sistemáticamente a ello el acusado, sino que opuso una seria resistencia a ser desalojado. Una actitud, agrega la sentencia, que requirió la presencia de dos funcionarios de la prisión y de efectivos de la Guardia Civil, quienes sacaron del lugar al joven utilizando la fuerza necesaria e imprescindible para ello.
En el transcurso del forcejeo uno de los funcionarios resultó con una herida incisa de un centímetro, habiendo renunciado a cuantas indemnizaciones pudieran corresponderle.
Contra esta condena por un delito de resistencia cabe interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Logroño en un plazo de diez días.