El alcalde de Bilbao citó ayer a los medios de comunicación en la plaza Bizkaia para condenar los ataques protagonizados la noche anterior por radicales relacionados con la izquierda abertzale que intentaron quemar a un agente de la Policía Municipal. Finalizada su intervención, se encaró con un grupo de indigentes que se encontraba en la zona y les pidió que se fueran de allí, ya que su presencia había suscitado críticas por parte de los vecinos.
Al parecer, mientras Iñaki Azkuna hacía declaraciones a los periodistas, estas personas intentaron interferir en su discurso «cantando jotas y lanzando a gritos un discurso sobre vascos y españoles bastante inteligible».
Cuando finalizó su alocución, el alcalde se dirigió a los indigentes y les pidió que se marcharan. Luego, en un tono más informal, reconoció que lo que había hecho «no era políticamente correcto». Además, explicó que los integrantes de este grupo «no quieren ir al albergue de Elejabarri y no hacen más que beber, por lo que los vecinos se quejan».
La plaza Bizkaia protagonizará una de las próximas renovaciones urbanísticas del centro de la villa. Para ello, una treintena de jóvenes han elaborado tres proyectos asesorados por los arquitectos Will Aslop, Santiago Cirugeda y el equipo de Zaha Hadid.