Cerca de 1.500 trabajadores de la empresa ONDE 2000 S.L, constructora y promotora de Francisco Hernando 'El Pocero', que prevé construir más de 13.500 viviendas en Seseña (Toledo) se manifestaron ayer a las puertas del Consistorio para recordar al alcalde, Manuel Fuentes (IU), que sus puestos de trabajo dependen de que se aprueben nuevas licencias para la construcción de más viviendas en 'El Quiñón'. Portavoces de los trabajadores aseguraban en declaraciones a Europa Press, que eran los propios trabajadores quienes promovían la marcha «y no el constructor, que será todo lo que sea, pero ha tenido dos pares de narices para invertir en un proyecto de envergadura».
Manuel Fuentes, objeto de las iras de los manifestantes, no ha dudado en calificar lo ocurrido ayer como un «una página triste y negra en la historia de la movilización obrera», al tiempo que recordaba que la concesión de licencias exige un mínimo de urbanización y que hay que cumplir un plan de etapas para acompasar las edificaciones que se quieren hacer con los servicios que se deberán prestar a los futuros habitantes de la zona.
Los manifestantes recordaron que si el Plan de Actuación Urbanizadora de 'El Quiñón' -denunciado por IU ante la Fiscalía de Anticorrupción- tuviera algo de ilegal, ya se habría paralizado o sus promotores hubieran entrado en la cárcel como ha ocurrido en la localidad canaria de Telde o en el municipio madrileño de Ciempozuelos. «Pero han pasado meses y no se ha demostrado nada», recordaron.
Los trabajadores concentrados insistieron en que se está cometiendo una «injusticia», al tiempo que se preguntaban «por qué el primer edil no crea riqueza para el pueblo, en vez de hacer propaganda electoral». Los operarios reclaman al Ayuntamiento más licencias y aseguran que corresponde al alcalde remediar la falta de infraestructuras urbanísticas. «Si la situación sigue así, de aquí a final de año cerca de 3.000 personas irán a la calle, y 700 personas serán despedidas».
«Coacción ilegítima»
El episodio ha provocado reacciones en el seno de Izquierda Unida, partido al que pertenece el primer edil de Seseña, para quien Gaspar Llamazares ha pedido «la protección de los poderes públicos». El líder de la coalición de izquierdas ha calificado la concentración de los trabajadores de 'Paco el Pocero' como una «coacción ilegítima, ya sea mediante mecanismos empresariales o políticos», y ha defendido la gestión de un alcalde «que rechaza la especulación».