La vivienda sigue siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas. Por ello, el Ayuntamiento de Bilbao pretende llegar, antes de que termine el año, a los 943 pisos adjudicados en régimen de alquiler protegido. Del total de viviendas ofertadas, 750 son de segunda ocupación y los 193 restantes de nueva construcción. Estos últimos serán sorteados mañana en La Casilla.
Los nuevos pisos en alquiler se distribuyen así: 130 viviendas en Otxarkoaga, 48 en Txurdinaga y 15 en el barrio de La Merced. Del total de estos inmuebles, 9 están adaptados para personas de movilidad reducida. Al sorteo de alquiler del miércoles se le sumarán otros 194 pisos propiedad del Gobierno vasco.
Viviendas Municipales ha invertido más de 24 millones de euros en la construcción y adquisición de las casas que se sortearán mañana, cuya renta media de alquiler, aún por estimar según fuentes del área de Urbanismo, rondará los 258 euros del ejercicio anterior. Se espera que los nuevos pisos estén ocupados a partir del año próximo, pese a que las obras de construcción del complejo de Txurdinaga comenzaron el mes pasado.
Para Julia Madrazo, concejala de Urbanismo, «la adjudicación de las viviendas propiedad del Ayuntamiento es un proceso totalmente transparente, que garantiza la igualdad de oportunidades». Estas nuevas promociones, que se repartirán por la capital vizcaína, están dirigidas a los menores de 35 años y que integran, a juicio de Madrazo, «el colectivo que más demanda y necesita una vivienda en la actualidad».
Las casas de segunda ocupación se adjudican «según las necesidades» del solicitante. Así, cuando un inmueble de alquiler se queda vacío se acondiciona de nuevo y se vuelve a adjudicar mediante una aplicación informática que relaciona las características de la vivienda con el historial de quienes optan a ella. La reforma de cada casa cuesta de media 9.000 euros, como así explicó ayer la propia Julia Madrazo, que además intenta cumplir índices de sostenibilidad.