Frente al rechazo del Gobierno vasco a una de las promociones, la Diputación defendió ayer con rotundidad la política urbanística de Bakio. «Se cumple escrupulosamente la legalidad», aseguró el diputado de Urbanismo y Relaciones Municipales. Patxi Sierra Sesumaga fue más allá y denunció lo que considera «una estrategia preelectoral. Intentan 'marbellizar' la costa vizcaína, pero los escándalos que estamos conociendo no tienen nada que ver con lo que ocurre aquí», aseguró.
El responsable foral insistió en que el municipio costero no ha cometido «irregularidad de ningún tipo». Es más, afirma que está por debajo de las «densidades mínimas» que contempla la Ley del Suelo pese a aumentar el número de viviendas previstas en varias promociones. «Cuando elaboró las normas subsidiarias, en 2001, la Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco le dijo que diera mayor densidad a las edificaciones», recordó. El Plan Territorial Parcial que corresponde a esta zona, el de Mungia, es el más retrasado de Vizcaya y no se aprobará hasta 2008 o 2009. La Diputación volverá a aplicar el criterio de «aprovechar racionalmente el territorio», aunque la situación de la comarca «no es comparable» con la del Bilbao metropolitano.
Por su parte, Ezker Batua pidió ayer la comparecencia «urgente» del diputado de Urbanismo para que dé explicaciones sobre el «descomunal incremento de viviendas que ha desatado protestas de colectivos vecinales». Una polémica que ha llevado al PP a solicitar una comisión de investigación en las Juntas Generales.