La legislación aprobada por las autoridades italianas en plena refriega por la fusión entre la compañía española Abertis y la italiana Autostrade no ha gustado en Bruselas. La Comisión Europea abría ayer un procedimiento de infracción a Roma por entender que las nuevas disposiciones sobre concesión de autopistas que ha adoptado vulneran las disposiciones comunitarias sobre la libre circulación de capitales y la libertad de establecimiento. Es decir, los mismos motivos por los que el Ejecutivo comunitario actuó contra España en la OPA de E.on sobre Endesa.
El pasado 3 de octubre, el Gobierno de Romano Prodi dio salida a un decreto ley, denominado «reglamentación urgente sobre tasación y cuestiones financieras», en el que se contemplan restricciones significativas en el régimen de concesión de autopistas. Destacan, particularmente, una limitación al 5% del derecho de voto en los consejos de administración para las sociedades que participen en la construcción de esas infraestructuras y la renegociación de todos los contratos de concesión existentes. Si las empresas rehúsan acatar las nuevas normas, podrían perder la explotación de las autoipistas.
La Comisión entiende que estas exigencias no están justificadas ni responden a una causa de interés general.
Dos meses de plazo
El nuevo régimen de concesión de autopistas «puede generar incertidumbres susceptibles de desincentivar las inversiones ( ) restringiendo indebidamente la libertad de circulación de capitales y el derecho de establecimiento protegidos por el Tratado de la UE», según el Ejecutivo comunitario
En consecuencia, Bruselas remitía ayer a Roma una carta de emplazamiento, en la que da dos meses de plazo a las autoridades de aquel país para que aclaren la situación. Si no lo hicieran, elevaría sus apreciaciones a la condición de dictamen motivado, exigiendo la reforma de la legislación por vía ejecutiva. Tras este último paso sólo resta la apelación a la Justicia europea para resolver el contencioso.
La Comisión Europea autorizó la fusión de Abertis y Autostrade el 22 de septiembre pasado. Un mes después, el 18 de octubre, emitió un dictamen preliminar de signo negativo sobre las disposiciones legales adoptadas por el gobierno italiano el verano pasado, para obstaculizar la fusión de las dos empresas.