Paso a paso, el proyecto de la 'Supersur' ha ido avanzando hasta situarse en el trámite definitivo para iniciar las obras. La empresa foral Interbiak aprobó ayer la licitación de los cuatro tramos de la futura autopista que incluyen túneles, y que debido a su complejidad serán los primeros en llevarse a cabo. La Diputación ha intentado agilizar el procedimiento administrativo consciente de que las obras serán largas. El plazo de ejecución es en todos los casos de 32 meses.
La envergadura del proyecto se refleja en cada una de sus cifras. Los cuatro tramos que han salido a concurso suman un importe de 425 millones de euros, aunque su trazado apenas cubrirá diez kilómetros entre Trapagaran y el barrio bilbaíno de Larraskitu. Los constructores interesados pueden hacerse una idea bastante aproximada del reto que afrontan. Los proyectos aprobados por Interbiak incluyen informes de geotecnia, cartografía y topografía, estructuras y movimientos de tierras, entre otros aspectos técnicos.
Además, se han realizado las declaraciones de impacto ambiental y ha comenzado la fase de expropiaciones. Las obras son tan especiales que por primera vez se ha planteado a los contratistas la posibilidad de hacer ofertas a precio cerrado. En este caso serán más caras, pero deberán asumir el compromiso de respetar el plazo y el presupuesto frente a los imprevistos. Se establece, en todo caso, un margen de confianza en cuanto al comportamiento de la roca.
Las constructoras también pueden optar por la modalidad tradicional. La Diputación se tomará su tiempo para analizar las ofertas y tiene previsto iniciar las obras en la primavera de 2007. Queda pendiente la licitación de los tramos de la autopista que discurrirán a cielo abierto. Algunos especialmente complejos, como el enlace del Cadagua y el viaducto de Trapagaran.