Unas 300 personas acudieron el viernes al Rock Star para reencontrarse con Willy DeVille, rocker diletante neoyorquino que devino supernova en España con la canción 'Demasiado corazón'. Con look de Capitán Garfio, melena grasienta y físico mejor que en el festival Crossroad 2005, donde se apoyaba en un bastón, DeVille entonó con profundidad y sentimiento un listado relleno de versiones de blues, soul y rock and roll.
En trío (piano, contrabajo y guitarra) y desde un taburete, Willy recordó y resonó a Elvis, Coasters, Ben E. King, Nina Simone, Ivory Joe Hunter... En los bises regaló rosas y, ante la petición, antes de hacer mutis se acercó al micro y soltó cavernoso 'demasiado corazón', pero no la cantó. Ya, esa la suya fue otro tipo de verbenita...