Un numeroso grupo de propietarios de El Prado se reunieron ayer para poner en común las distintas informaciones que han ido recopilando. «De momento, nos encontramos tranquilos. Estamos a la espera de los pasos que se den y de que éstos sean los correctos», desveló una de las afectadas.
Otros, sin embargo, no las tienen todas consigo, y han preferido poner el asunto en manos de sus abogados. «A mí que me digan lo que quieran, pero ya no me fío de nada ni de nadie. Por mi parte, ya estudiaré con mi abogado los pasos que debo dar y actuaré en consecuencia», advirtió uno de los futuros residentes, quien confesó que, «en el tiempo que ha trascurrido desde que salió la sentencia, me da la impresión de que alguien se quiere reir de nosotros». El Prado alberga 133 adosados, la mayoría de ellos adquiridos por vizcaínos.