La cooperativa Laneko, ubicada en el polígono Okamika de Gizaburuaga, es la mayor productora de sidra del territorio. Este año, a diferencia de otras temporadas, ha recogido suficiente manzana con el distintivo de calidad procedente del Valle de Arratia para garantizar 1.800 litros de sidra ecológica.
La mayoría de los clientes son restaurantes y tiendas especializadas de Tolosa y Iparralde, aunque también atienden peticiones de Italia. «Es muy complicado elaborar sidra ecológica porque además de que las características de las manzanas deben ser especiales, existen muchos certificados y análisis que tienen que obtener el visto bueno del Gobierno vasco».
Insuficiente
Los productores sostienen que existe un sector de consumidores preocupados «por este tipo de garantías y debemos apostar también por este mercado, ya que está de moda», explican desde la empresa Laneko.
La sidra natural vizcaína identifica perfectamente al territorio y «cuenta con un gran potencial fuera de nuestras fronteras. Hay que animar a los baserritarras a que apuesten por la plantación de manzana para que la sidra sea 100% de la comarca. El sector está en auge y muchas veces no podemos satisfacer al cliente porque carecemos de producto», apuntaron.