Los vecinos de Zorroza se sienten «alejados» de la capital vizcaína. No se trata tanto de un distanciamiento físico, al que «para bien o para mal» ya se han acostumbrado, como ciudadano. Aseguran que les «cuesta» sentirse parte de una ciudad que «sólo» se acuerda de ellos «cuando se acercan las elecciones municipales» y el resto del año «mira para otro lado», lectura que no comparte el presidente del Consejo de Distrito y concejal de Empleo y Promoción Económica. Ricardo Barkala está «plenamente» convencido de que es uno de los espacios con «más futuro» de la capital vizcaína. «El desarrollo de los barrios lleva su propio ritmo y el de Zorroza se está acercando», adelanta.
Populares y socialistas, sin em-bargo, suman sus voces a la de los vecinos y reclaman una «mayor atención» por parte de los responsables municipales, al tiempo que centran su discurso en la «inseguridad ciudadana» que vive el barrio y de la que «tanto se ha hablado últimamente en los medios de comunicación», precisa la presidenta de la Asociación de Comerciantes de Zorroza, Marisa Núñez. «La delincuencia es un problema que está ahí y es evidente que hay que echarle mano, pero ni es el único, ni esto es el Bronx. Zorroza necesita una actuación integral, y cuando decimos integral nos referimos a Seguridad Ciudadana, pero también a Urbanismo, Bienestar Social, Educación, Juventud, Empleo, Transportes...», insiste el portavoz de la coordinadora de asociaciones vecinales de Zorroza, Piru Muñoz.
Vecinos, comerciantes, responsables municipales y oposición analizan para EL CORREO el presente y futuro de uno de los barrios «más singulares» de Bilbao.
SEGURIDAD CIUDADANA
La seguridad ciudadana ha centrado la mayor parte de las conversaciones y debates públicos surgidos en torno al barrio de Zorroza en el último año. Sin embargo, los datos sobre delincuencia recogidos por la Policía Municipal de Bilbao no coinciden con la realidad denunciada por los partidos de la oposición, que califican la «situación de inseguridad» que vive el barrio de «insostenible».
Según el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, el número de delitos que se cometen en Zorroza está «cinco veces por debajo» de los registrados en el propio distrito de Basurto y en cualquier otro barrio de Bilbao. «Otra cosa son los problemas de convivencia que ocasionan determinadas personas y que efectivamente generan un importante malestar entre los vecinos», reconoce. Los puntos más conflictivos se localizan en el número 37 de la calle Zazpilanda y en la zona conocida como La Landa, convertida desde hace años en «un auténtico gueto» por el que la «mayoría de vecinos ni siquiera se atreve a pasar».
«El problema no es tanto de delincuencia pura y dura como de comportamientos incívicos por parte de determinadas personas», insisten las asociaciones vecinales. A juicio de Piru Muñoz, la imagen que se está dando del barrio no corresponde con el día a día. «Zorroza no es San Francisco y la solución no pasa por poner una comisaría como pedía el grupo socialista. Necesitamos una actuación integral para que los chavalitos que están metiéndose con la gente en el parque del ferial cuando deberían estar en clase asistan al colegio; o que se haga un seguimiento de las ayudas concedidas por Bienestar Social para evitar situaciones discriminatorias, que generan mucha tensión entre los vecinos». «Porque al final -interviene Marisa Núñez-, lo que percibe el pensionista que malvive en su casa sin ningún tipo de subvención es que la familia que vive debajo y que supuestamente tiene menos recursos lleva móviles de última generación, tiene parabólica en su casa y cobra ayudas».
Pese a todo, populares y socialistas coinciden en que existe un «problema creciente» de inseguridad ciudadana en el barrio y acusan a los responsables municipales de «dejadez». Para el portavoz del PP, Antonio Basagoiti, la solución pasa por actuar de «una manera mucho más contundente», mientras que el líder del PSE Txema Oleaga apuesta por «incrementar la presencia policial y abrir una comisaría de la Policía Municipal en el barrio». El concejal de Seguridad Ciudadana discrepa con los portavoces de la oposición y asegura que hay «patrullas suficientes». «Dos por la mañana, tres por la tarde -una con perros- y otras dos en el turno de noche», recuerda.
URBANISMO
El urbanismo ocupa otro lugar importante en la intervención integral que reclaman los vecinos para el barrio. Entienden que hay zonas en Zorroza -caso de Zazpilanda o La Landa- donde existe lo que ya han bautizado como «chabolismo legalizado». Se trata, según denuncia la coordinadora de asociaciones de vecinos, de «infraviviendas en las que se hacinan familias marginales», que son a su vez las que generan los problemas de convivencia con el resto de los vecinos. Imagen que también juega en contra de los comerciantes, empeñados en sacar adelante los más de 300 negocios abiertos en el barrio. «Es importante que se adecenten las calles porque tal y como están ahora no invitan precisamente a pasear por ellas», señala Marisa Núñez
El propio presidente del Consejo de Distrito reconoce que existen ciertas zonas, «muy localizadas», donde es necesaria una intervención desde diferentes ámbitos. No obstante, insiste en que «se están haciendo cosas» para mejorar la situación. En este sentido, Barkala tiene «fe ciega» en la actuación que se va a llevar a cabo en el ferial. El proyecto contempla la construcción de una residencia para mayores, un bloque de viviendas de protección oficial, una haurreskola en los bajos del edificio, un aparcamiento y la urbanización de la plaza. «Si a esto sumamos el paseo que unirá Zorroza con Olabeaga y las obras de mejora de la avenida Montevideo es evidente que la calidad de vida del barrio va a mejorar», explicó el concejal. Los vecinos ven la iniciativa con buenos ojos, pero lamentan que no se les haya tenido en cuenta a la hora de tomar decisiones.
La «enorme» distancia que separa Zorroza del centro de la ciudad acentúa todavía más la sensación de «abandono» que sienten algunos vecinos. «Estamos en medio de la nada para todo», se quejan. Conscientes de la «diferencia» que implica vivir en Zorroza, las asociaciones vecinales reivindican la creación de un distrito propio.
EL FUTURO
Pese a las reclamaciones de las asociaciones de vecinos, los responsables políticos coinciden en que Zorroza es uno de los barrios con «más proyección» de la ciudad, «aunque sólo sea por la cantidad de terreno libre de que dispone». En lo que ya no están de acuerdo es en el tipo de equipamientos que podrían ocupar los solares. Para Ricardo Barkala, el futuro del barrio está vinculado al desarrollo de Zorrozaurre. El presidente del Consejo de Distrito apuesta por desarrollar una actividad empresarial compatible con la residencial, mientras que Oleaga entiende que sería «interesante» hacer «un estudio en profundidad» para ver cómo se podría revitalizar la zona industrial. En el caso de Basagoiti, su propuesta se centra en la creación de una «especie de ciudad del conocimiento». Para los vecinos, el hecho de que se debata sobre el futuro de Zorroza «ya es todo un logro».