Una respuesta parlamentaria ha sacado a la luz datos confidenciales del protocolo de colaboración que en materia de seguridad suscribieron hace casi cuatro años Metro Bilbao y Ertzaintza. Por error, el documento se ha hecho público con los teléfonos móviles de los máximos responsables del suburbano en situaciones de emergencia. El documento se remitió el pasado sábado a los usuarios del servicio de información parlamentaria 'Zabalik' como uno de los últimos asuntos tramitados en la Cámara -bajo el epígrafe de solicitud de información-. De hecho, a última hora de ayer todavía podía consultarse en la web.
La copia del documento fue solicitada por el PP el pasado 28 de agosto. Después de pasar los obligados trámites administrativos y tras ser requerido el Ejecutivo, el Departamento de Interior envió el protocolo al Parlamento a finales de la semana pasada. Finalmente, se hizo publico el sábado.
La información parlamentaria no es de consumo interno para las formaciones políticas, sino que cualquier ciudadano puede consultarla a través de la página web de la Cámara. El error, por tanto, no ha sido la remisión del protocolo sino enviarlo sin borrar teléfonos fijos y móviles confidenciales. Es más, el documento advierte de que estos números «no deben ser facilitados a persona alguna ajena a la Ertzaintza». Por su parte, un portavoz de Interior dijo desconocer la situación, al tiempo que aseguró que iban a estudiar el caso.
El protocolo entró en vigor el 1 de enero de 2003. No obstante, uno de sus epígrafes, el que hace referencia al plan de actuación ante amenazas de bomba, fue actualizado el pasado 1 de marzo. El documento incorpora incluso la plantilla de los cuestionarios que los agentes utilizan para la toma de datos en identificaciones.
Resolución de incidentes
Entre los teléfonos figuran números de fijos al alcance de cualquier ciudadano como el de la centralita de Metro Bilbao o los de las comisarías de la Ertzaintza. Sin embargo, también están el del supervisor del centro de mando centralizado y el del operador de seguridad. Respecto a los móviles, figuran los de los inspectores de línea o los jefes de equipo de vigilancia.
El protocolo detalla qué hacer en cada caso concreto. Además, se incorpora una sentencia judicial que confirma -como regula la legislación vigente- que los empleados de las empresas ferroviarias son considerados «agentes de la autoridad» en ciertas situaciones en las que se producen incidentes.