El consumo de cánnabis sigue de moda entre los jóvenes. Lo dicen las recientes encuestas encargadas por las instituciones vascas. La última ha sido realizada por el Ayuntamiento de Barakaldo y arroja unas cifras «preocupantes». Según recoge el estudio, el 12% de las personas de entre 10 y 24 años fuma porros de forma habitual. Se trata de hachís o marihuana comprada a pequeña escala por los propios consumidores. Para extraer estos datos, el área municipal de Prevención de Drogodependencias y Mujer ha consultado a 750 jóvenes de la localidad.
Cada vez, los menores se inician antes en el consumo de drogas. «A partir de los 13 años, los adolescentes se acercan de modo exploratorio a este mundo», se lamentó ayer la edil socialista Marieli Álvarez. La franja más problemática es la comprendida entre 17 y 20 años. Entonces, la encuesta alerta de actitudes negativas de los jóvenes baracaldeses. «En estas edades aumentan las peleas y demás disputas callejeras asociadas al consumo de estupefacientes», desveló la concejal.
No sólo el cánnabis está presente en la juventud del municipio. El alcohol encabeza la lista de sustancias más consumidas por los adolescentes. De hecho, el 34,8% de los encuestados afirma tomar bebidas de este tipo frecuentemente. Esta cifra sube hasta el 64% a los 18 años. Nada más cumplir la mayoría de edad, los jóvenes se sienten «libres» y dan rienda suelta a sus preferencias. En cuanto al tabaco, el 21,2% fuma cigarrillos de manera habitual. Se trata de un sector de población que apenas hace ejercicio. «La práctica deportiva provoca un decrecimiento del hábito de fumar», apuntó Álvarez.
Ejemplo materno
Por sexos, hay datos «sorprendentes». El estudio sociológico sitúa a las mujeres por delante de los hombres en consumo de alcohol y tabaco. Ellas son más constantes. A los varones les gusta fumar o beber con menor asiduidad, si bien cuando lo hacen «se controlan menos». En cualquier caso, muchas veces el ambiente familiar incluye más que el sexo. «Hemos detectado un paralelismo importante entre el consumo de sustancias por parte del joven y sus madres», subrayó Marieli Álvarez. Estas conclusiones guiarán a la institución local para diseñar acciones de prevención. En este sentido, la Administración quiere trasladar a los jóvenes una imagen real de los riesgos causados por las drogas. «Sino, piensan que les mientes cuando prueben esas sustancias», justificaron los mandatarios.