La empresa que construye las dos torres de viviendas junto al Patronato de Santa Eulalia, en Santurtzi, tendrá que abonar al Ayuntamiento casi 5.000 euros por iniciar los trabajos sin el permiso municipal. El Consistorio ejecutó ayer la multa, dos años después de abrir el expediente. Este retraso fue duramente criticado por el PNV. El grupo nacionalista definió la sanción como «insignificante» y calificó el caso de «un nuevo escándalo urbanístico».
La edificación de las torres del Patronato se inició en el verano de 2004, a pesar de que la constructora aún no disponía de la preceptiva licencia municipal. El Ayuntamiento decidió imponer entonces una multa a la empresa como contraprestación por la «ejecución de obras fuera del ámbito autorizado», aunque diversos trámites retrasaron la resolución del expediente hasta ayer. «Las promotoras prefieren recibir una sanción a posponer un par de meses el comienzo de los trabajos», señaló el edil de Urbanismo, Ramón Vega, quien justificó el retraso en la tramitación del caso por suponer «un conflicto menor que no afecta a terceros».
Bloques de doce alturas
La sanción ejecutada ayer, en cualquier modo, no es la única que el Ayuntamiento ha impuesto a la empresa que levanta las torres del Patronato. El Consistorio revocó la pasada semana la licencia concedida y obligó a paralizar los trabajos tras comprobar que ambos edificios, de doce alturas cada uno, habían invadido más espacio del previsto en el estudio de detalle, ocupando suelo público. En total, la constructora había superado en casi un 5% el índice de edificabilidad marcado, lo que equivale a más de 660 metros cuadrados.
Como media temporal, y a la espera de lo que dictamine el expediente, el Consistorio ha optado por reducir la orden de paralización a sólo una de las dos torres. «Consideramos que las irregularidades detectadas se pueden solventar modificando la estructura de un solo edificio», aclaró Vega, quien espera evitar con la medida la alarma social generada.