Los últimos movimientos de ETA detectados en Francia revelan que la banda ha optado de manera definitiva por el saqueo como forma de aprovisionamiento, en vez de recurrir a otras vías como las compras en el mercado negro -el sistema más habitual en los grupos terroristas occidentales- o la fabricación de sus propias armas (que revelaría una capacidad técnica que ETA parece haber perdido hace años).
Según los expertos de las fuerzas de seguridad, los asaltos cometidos en suelo francés en el último año le han permitido a la banda renovar sus reservas de productos para fabricar explosivos; de mecanismos para duplicar matrículas de coches; de documentos para confeccionar carnés falsos, y de armas cortas. El primero de estos robos tuvo lugar en abril de 2005, cuando la organización se hizo con cuatro toneladas de clorato sódico en Saint Benoit. El último se produjo en octubre, cuando un comando robó 344 pistolas.
En 1999, durante la tregua, ETA comenzó a robar dinamita meses después de que las fuerzas de seguridad detuvieran a los dirigentes de la banda que estaban gestionando la compra de una partida de armas en el mercado negro. Parte del material adquirido ha sido incautado por las fuerzas de seguridad en los últimos años. Según fuentes consultadas, ETA podría tener en la actualidad problemas para recurrir a estos canales de aprovisionamiento. En primer lugar, por las propias dificultades económicas que atraviesa. En segundo, ante la desconfianza que genera entre los etarras contactar con organizaciones de delincuentes, gestiones que en el pasado siempre han supuesto la captura de los implicados en la adquisición.