El dueño del hotel Azcona de la localidad cántabra de Noja fue tiroteado durante la madrugada de ayer mientras dormía en una de las habitaciones de la cuarta planta del establecimiento. El hombre, B.A.T., de 44 años, recibió dos disparos en la zona de la clavícula. Pese a todo, la víctima, que fue ingresada en el Hospital de Laredo, recibió el alta a media mañana de ayer, ya que los impactos no afectaron a ningún órgano vital.
El suceso tuvo lugar a las 4.45 horas de la madrugada. En ese momento, un desconocido entró en el cuarto que ocupaba el hotelero y realizó cuatro disparos. El hombre recibió dos balazos, «con orificio de entrada y salida», según ha podido saber este periódico. Una tercera bala «rozó su cabeza, mientras que la cuarta se incrustó en el cabezal de la cama», desvelaron desde la Delegación del Gobierno en Cantabria. Tras el ataque, el desconocido abandonó el establecimiento, que se encuentra cerrado al público «ya que sólo está abierto en temporada alta», adelantó otro empresario del ramo de la localidad. La misma fuente desveló que, «por lo que me han dicho allegados a la familia», el herido «se encuentra bien, aunque no recuerda nada ni sabe quién puede ser el hombre que el disparó».
Según las primeras investigaciones, el agresor no se habría llevado nada del establecimiento lo que descarta, en principio, el móvil del robo. No obstante, las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis. A lo largo del día, agentes de la Policía Judicial y de la Guardia Civil buscaron, infructuosamente, al atacante y recogieron pistas y testimonios del lugar del incidente. El caso ha pasado a manos del Juzgado de Instrucción que «ha decretado el secreto de sumario», confirmó un portavoz de la Delegación de Gobierno.
Interrogantes
Uno de los amigos del herido, que se acercó hasta la casa dónde fue trasladado B.A.T., aseguraba que éste «se encontraba bien, dentro de un orden». Relató de forma detallada como había transcurrido el suceso, según la versión del propietario del hotel, con algunas variaciones sobre el comunicado oficial. «Cerca de las tres de la madrugada, mientras estaba viendo la televisión, alguien abrió la puerta, y le efectuó los disparos, sin que apenas pudiera verle el rostro. Únicamente pudo ver al agresor por la espalda, observando que se trataba de un hombre alto. En un principio, al oír abrir la puerta pensó en que se trataría de su hijo, pero para su sorpresa se trataba de una persona armada», detalló el amigo del dueño.
En esta línea, aseguró que presuntamente, y según la propia víctima, el agresor pudo haber manejado información privilegiada puesto que sólo forzó la única puerta de acceso al recinto hotelero «que estaba más débil, para después subir en ascensor, y franquear una escalera de caracol que da paso al ático, dónde se encontraba la habitación del herido».