La reforma de la plaza de Las Escuelas de Uribarri contempla la creación de dos nuevas zonas de juegos infantiles, además de la instalación de un gran banco corrido de madera con pérgola para «proteger a los futuros usuarios del sol». El proyecto, que cuenta con el «respaldo» y «aprobación» del consejo de distrito, también incluye la reubicación de las fuentes, la plantación de nuevos árboles «respetando los plátanos ya existentes», la mejora de la red de aguas pluviales, la construcción de nuevos sumideros y la ampliación de la acera, según informó el equipo técnico del área de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Bilbao.
Los trabajos de reurbanización de la campa, el único espacio de recreo con que cuentan los vecinos del barrio, comenzaron la semana pasada y se prolongarán hasta el «próximo mes de abril». Con una superficie total de 1.720 metros cuadrados, la plaza de Las Escuelas dispondrá de dos nuevas zonas de juegos infantiles para dar servicio a los escolares del colegio público de Uribarri y a los niños que viven en el entorno. El equipamiento de los nuevos parques infantiles -uno de 100 metros cuadrados y otro de 140-, incluye «un tobogán con castillo, un girador y un sube y baja», según precisaron las mismas fuentes. El suelo de los recintos de juego estará cubierto con un piso especial de protección, que absorbe los posibles golpes.
El área municipal de Obras y Servicios también colocará bancos corridos entre los árboles de la campa para «facilitar el tránsito peatonal» por todo el recinto y «permitir que los padres puedan vigilar a los pequeños en todo momento y desde cualquier punto de la plaza». El diseño de los asientos permitirá sentarse a ambos lados, mientras que el respaldo será «un poco más alto de lo normal» y estará coronado por una jardinera, donde se plantarán «flores de temporada».
Protestas vecinales
Además de los bancos a dos aguas, la plaza de Las Escuelas dispondrá de un gran asiento de madera corrido -en forma semicircular- en uno de los laterales del recinto. El banco estará cubierto por una pérgola para dar sombra a los usuarios, mientras que la ampliación de la acera que bordea la plaza permitirá ganar 95 metros cuadrados de zona de esparcimiento para el peatón. El presupuesto de la obra, adjudicada a la empresa Fhimasa, asciende a 300.000 euros, según explicaron las mismas fuentes.
La reforma propuesta por el Ayuntamiento de Bilbao parece no haber convencido a todo el mundo. Miembros de la asociación de vecinos Gure Etxea se mostraban contrarios al proyecto al entender que la rehabilitación de la plaza no cumple los requisitos mínimos de accesibilidad, extremo desmentido por los técnicos del área de Obras y Servicios. Los vecinos también acusan a los responsables municipales de no contar con ellos a la hora de elaborar el proyecto.