Viernes, 1 de diciembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

VIZCAYA

VIZCAYA
«Solemos acabar en números rojos»
Los Borja Jiménez admiten que desde que nació Aarón han tenido que prescindir de «caprichos» que antes sí se permitían
«Solemos acabar en números rojos»
FELICES. Pascual y Mari Luz sólo tienen ojos para su pequeño Aarón. / EDUARDO ARGOTE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Desde hace ocho meses, es lo que más quieren en el mundo, pero también es quien más quebraderos económicos les ocasiona. Los Borja Jiménez, que han conseguido ahorrar unos euros en noviembre, admiten que el nacimiento de su bebé les ha cambiado «radicalmente» su vida. «Es el que más gasta de la familia», reconocen. Pese a todo, son felices y ya cuentan los días para mudarse a su nueva casa.

-¿Es habitual que os sobre tanto dinero a fin de mes?

-¿Qué va! Ha sido pura casualidad. Normalmente, acabamos con números rojos, aproximadamente con unos 200 euros de déficit. Eso sí, cuando podemos, ahorramos porque en un futuro nos vendrá muy bien.

-En un futuro muy próximo. El mes que viene, con la nueva casa, el panorama va a variar.

-Sí, va a cambiar mucho. Los gastos se van a disparar, pero poco a poco nos vamos mentalizando de lo que nos espera. Vamos a tener que pagar cosas como la luz, el agua, la comunidad... que hasta ahora no pagábamos. Por no hablar de la hipoteca...

-¿Vamos, que Pascual va a tener que hacer horas extras en Bilbao!

-Sí, je je. Le va a tocar trabajar un poco más.

-Tú, Mari Luz, ¿te has planteado volver al mercado laboral?

-De momento, no. Aarón es todavía muy pequeñito y hasta que no crezca y esté bien criado, nada. Con lo de Pascual y con lo que nos ayude mi madre y mi suegra, intentaremos salir adelante.

-Caprichos os dais pocos. Los únicos gastos extra son para Aarón.

-Sí. ¿Es que nos tenemos que acostumbrar a no tener caprichos!

Casi primos hermanos

-¿Antes teníais muchos?

-Bueno... Íbamos todos los sábados y domingos al cine, a la hamburguesería... Con el niño nos ha cambiado radicalmente la vida.

-Te quedaste embarazada muy joven, a los 22 años.

-Sí. En los tiempos que corren, esto no es normal para los payos, pero los gitanos solemos tener familia muy pronto. De hecho, en el barrio muchas amigas mías de 17 años tienen ya dos o tres hijos. Cuando yo me quedé embarazada y fui al ginecólogo a hacerme las ecografías, no se creía que era el primero. Me preguntaba a ver cómo había tardado tanto.

-Otro aspecto característico de los gitanos es el apego a la familia. Se defiende a capa y espada.

-Sí, estamos muy unidos. De hecho, Pascual y yo somos familia, primos-hermanos casi. En concreto, mi padre y mi madre son primos-hermanos de Pascual. Pero esto es algo normal entre los gitanos. Yo siempre digo que a Vitoria vinieron tres hermanos, tuvieron muchos hijos y se casaron entre ellos. Al final, todos nos tocamos algo.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS