La compra de Sidenor por parte de la brasileña Gerdau sembró cierta intranquilidad en un primer momento. Los cambios siempre son recibidos con recelo. La compañía, sin embargo, acaba de ratificar su apuesta por mantener la producción en el País Vasco e, incluso, incrementarla. Hace tan sólo unos días, el grupo ha aprobado la construcción de una nueva colada continua en sus instalaciones de Basauri con el objetivo de aumentar la capacidad de producción de la acería. Los productos que salgan de esta nueva instalación, a la que Sidenor dedicará algo más de 30 millones de euros, serán laminados en la factoría que la compañía tiene en Reinosa.
El caso deesa planta cántabra es curioso. Cuando el Gobierno central privatizó la empresa, todos los analistas apuntaban a un cierre seguro de esa planta. «Hoy -asegura José Antonio Jainaga- la fábrica de Reinosa está en un momento histórico, mejor que nunca. Sus principales clientes son la industria siderúrgica, en la que se están haciendo importantes inversiones, y también el sector naval, donde se ha relanzado la construcción de nuevos buques por el crecimiento de fletes y por la sustitución de buques antiguos».