El tirón de los agroturismos se mantiene intacto en Vizcaya. Prueba de ello es que, con el puente de la Inmaculada, la mayoría de estos alojamientos ha colgado el cartel de completo. Un año más, las cifras de ocupación han rozado el 100%. De hecho, para los visitantes más rezagados, sólo quedan libres habitaciones para esta noche o la del sábado. Ya es imposible reservar una estancia para dos días consecutivos. Además, ninguna de las más de treinta casas rurales que se podían alquilar estará vacía.
Las estadísticas han consolidado los próximos días como una de las fechas del calendario con mayor llegada de turistas, sólo superada por la Semana Santa. Y las inmediaciones del Gorbea son el principal reclamo para los que han preparado las maletas. Buscan, sobre todo, contacto con la naturaleza y sosiego.
Así, los agroturismos de Igorre, Orozko y Zeberio, entre otras localidades, son los que han registrado mejores cifras de entrada. Además, su estratégica situación les permite ofrecer una de las actividades más valoradas por los visitantes en esta época: el senderismo. «En invierno, la gente opta por enclaves de interior, mientras que en verano prefieren la costa», detallan desde la Asociación de agroturismos de Euskadi. Por ello, es en el período estival cuando Urdaibai se erige como la zona preferida para pasar unas vacaciones alejadas de las aglomeraciones urbanas.
En cualquier caso, el agroturismo no está reñido con las visitas a las grandes ciudades. De hecho, el frío del invierno acorta de manera drástica el número de actividades que pueden desarrollar los visitantes, por lo que estos también aprovechan su estancia en Vizcaya para conocer Bilbao. Serán, en su mayoría, turistas procedentes de Cataluña los huéspedes que se acomoden en los alojamientos vizcaínos, seguidos por clientes del resto del Euskadi y madrileños.