Organizadores y expositores de la Euskal Denda de Durango destacaron ayer el éxito de ventas y público que está registrando la feria, que se cerrará al público mañana y que este año dedica cada jornada a uno de los cinco sentidos. Pese a esta valoración, el presidente de Arbaso, la asociación que promueve la muestra de artesanía desde hace once años, se mostró muy crítico con la Diputación por favorecer a Bilbao frente al resto de las ferias que hay en el territorio. «Ya quisieron domesticar al sector hace unos años al crear Biartea y ahora nos han vuelto a ocasionar un perjuicio económico claro frente a ese colectivo», denunció Bernat Vidal.
En Vizcaya sólo se celebran las ferias profesionales de Bilbao, impulsada por Biartea, Leioa, Getxo y Durango. A juicio de Vidal, el «instrumento» que ha utilizado la institución foral para recortarles su presupuesto es un decreto que otorga 100 euros por día y artesano a cada muestra, frente a los 1.000 euros que ofrecía por participante en 2005. En el caso de la Euskal Denda, la resolución le ha permitido obtener 19.000 euros por seis jornadas. A Biartea, por el contrario, «no sólo le mantienen los 25.000 euros, sino que le dan 5.000 más por la gestión», añadió.
Los recelos de los artesanos agrupados en Arbaso también tiene que ver con «la escasa sensibilidad» que demuestra el Departamento foral de Promoción Económica con un sector que pasa «momentos difíciles» debido, entre otros motivos, al intrusismo y la competencia desleal. «Lo único que parece que les preocupa son los proyectos relacionados con la innovación y la tecnología», subrayó Vidal al tiempo de reconocer que «parte de la culpa» también es de los propios artesanos.«Nos cuesta evolucionar y eso no podemos negarlo», enfatizó.
Respecto a la Euskal Denda, el portavoz admitió que el ritmo de público está siendo bastante bueno. «Hasta el mediodía de hoy (por ayer) han pasado 9.000 adultos, unas cifras que mejoran las de 2005». Tras la jornada dedicada ayer al olfato, la feria se volcará hoy en el gusto con catas de miel y de vino, y un taller de caramelos para niños. Un maestro confitero también ofrecerá una demostración sobre los sabores.