Iñaki Azkuna aseguró ayer que entiende la indignación que ha suscitado en el sector del taxi el veredicto de culpabilidad por homicidio, con la atenuante de arrepentimiento espontáneo, contra el acusado del crimen del taxista, dictamen que conllevará un castigo de 10 a 12 años de cárcel con el Código Penal en la mano. «No me extraña que los taxistas estén enfadados», advirtió el alcalde de Bilbao porque -subrayó- el presunto homicida, Reiny E.P., «estará en la calle en tres años».
Azkuna hizo anoche estas declaraciones en una entrevista en Bilbovisión cuando analizaba la situación de la delincuencia en la ciudad. El alcalde rechazó cualquier vinculación entre inseguridad ciudadana e inmigración y volvió a negar un crecimiento de los delitos. Es más, dijo que este año «bajarán», según los datos que maneja la Policía Municipal.
El alcalde no dejó pasar la oportunidad para referirse al juicio por el crimen del taxista Eduardo Robredo, al hacerse eco del sentir manifestado por el gremio tras el veredicto de homicio dictado por el jurado contra el joven dominicano de 21 años Reiny E.P., acusado de su muerte. Los compañeros del fallecido ya han calificado de «insuficiente» la pena a la que puede hacer frente, máxime cuando hubo un primer dictamen de asesinato, rechazado por la magistrada por carecer «de motivación». Este veredicto comportaba una pena mayor.
Delitos
En este contexto, Azkuna asumió el enojo de los taxistas, en una interpretación en línea con lo manifestado recientemente por su concejal de Seguridad Ciudadana. En el último pleno, Eduardo Maiz reclamó a los jueces mayor severidad y rigor para controlar, en este caso, a los delincuentes multirreincidentes. En este sentido, el alcalde reconoció que «un pequeño delito», como el robo de una cartera, puede ser «grande» para el que lo sufre. Y luego si es detenido, argumentó, «irá donde el juez y a la calle».
En cualquier caso, descartó un aumento de la inseguridad ciudadana en Bilbao y censuró al PP por «denunciar» esa tesis. «Aquí hay mangantes, chorizos y desaprensivos, pero como en toda Europa».
Por otra parte, Azkuna defendió la extensión del tranvía hasta Rekalde, pero a un punto donde confluya su población. Por eso, rechazó llevarlo a barrios altos a los que este medio de transporte «no puede subir». Con la vista puesta ya en las próximas elecciones municipales, el alcalde aseguró que no ha habido otro Gobierno municipal que haya invertido tanto en los barrios como el suyo.