Cuando se juntan hostelería y días festivos, la polémica está servida. Y es que, a la hora de opinar, cada uno 'tira' para su lado. Muchos turistas que disfrutaron del puente en Bilbao se quejaron en las recepciones de los hoteles de la fata de restaurantes abiertos. «Dicen que vienen por la fama gastronómica que nos precede y al toparse con los sitios cerrados no se lo pueden creer», aseguran en el Abba Parque.
La versión de los responsables hosteleros es muy diferente. Algunos locales como el Metro Moyua no abren nunca en festivos, sean un simple domingo o un puente. «Por la zona en la que estamos, nuestra clientela es de días laborables. Lo que no vamos a hacer es abrir para no ganar nada porque, al final, te sale mejor estar cerrado», aseguran.
Este céntrico establecimiento, sin embargo, hizo una excepción y abrió el viernes, día festivo, «por la gente que vive aquí, no por los turistas» . El balance confirmó sus palabras. «Ha sido como un día normal. Ni agobios, ni comedor completo ni mucho menos. Es como si hubiese sido un domingo», señalaron.
Primera fase
El secretario general de la Asociación de Hosteleros de Vizcaya, Ángel Gago, corroboró esta versión y aseguró que «el tema viene de lejos». Según Gago, mucha gente cae en el error de pensar que «porque cierren cinco bares que aparecen en las guías eso ya significa que no hay ningún sitio al que ir. En Bilbao existen cientos de restaurantes buenos que no se conocen tanto y que siempre abren en festivos, pese a no alcanzar el lleno», expresó.
A la mera cuestión económica se unen el factor espacial y el referente al calendario de descanso laboral. «No es lo mismo estar en la Gran Vía, que está todo cerrado, que en cualquier otro punto más atractivo para el turista porque le ofrece otras alternativas», consideran los responsables de Metro Moyúa. Prueba de ello es el caso del Víctor Montes, en la Plaza Nueva. «Durante el puente nos hemos visto obligados a contratar más comidas de las que podemos dar. Hemos estado a todos los días completos», reconocen.
Lan Ekintza, comerciantes, hosteleros y representantes del sector hotelero están llevando a cabo un estudio cuyo objetivo es «dinamizar la ciudad en periodo vacacional». Esta iniciativa, que todavía se encuentra en su primera fase, es decir, con reuniones informativas entre las diferentes partes implicadas, servirá para barajar distintas fórmulas que permitan la apertura de negocios en días festivos de cara a convertir la villa en una ciudad de servicios.