El puente de la Constitución y la Inmaculada ha arrojado sobre Bilbao una cuenta de resultados casi desconocidos hasta ahora. Hoteles repletos en pleno mes de diciembre, con lluvia y frío incluidos. Lo que algunos califican como un «auténtico 'overbooking' turístico». Y eso que apenas un mes antes sólo los más optimistas del sector podían imaginarse una acogida de este calibre.
El director del Carlton, Alberto Gutiérrez, lo definió con total claridad: «es el mejor puente que hemos tenido en los últimos diez años». No en vano, este establecimiento colgó el cartel de completo desde el martes hasta el domingo, con un 75% de clientes nacionales. «Incluso tuvimos que desviar a gente a hoteles de similar categoría porque no dábamos abasto», explicó Gutiérrez. La situación se repitió en el Ercilla y en el Abba Parque. Ambos rondaron el 90% de ocupación y se quedaron sin habitaciones para las noches del jueves y el viernes. El principal aliciente, según aseguran, ha sido la nieve, o mejor dicho el retraso con el que ha llegado. A más de uno le ha pillado con las maletas hechas para disfrutar de otro tipo de vacaciones.
Una minoría, sin embargo, no dudó en echarse para atrás y anular su reserva en la villa. Unos se vieron contagiados por el espíritu de los tan esperados primeros copos y otros, desalentados por el tiempo que les esperaba en el norte. A pesar de este factor, los hoteles de cinco estrellas, tales como el Sheraton, también se repartieron los beneficios de cinco días de vacaciones y consiguieron cerrar la semana con buena nota.
Precios especiales
La multitud de turistas que se acercó hasta Bilbao también se dejó sentir en las calles y en los puntos de información repartidos por la ciudad. Cerca de 5.600 personas se acercaron a las diferentes oficinas del BIT. Entre ellas, 4.047 provenían de distintas zonas de España, 603 de países extranjeros y 420 del resto del Euskadi, según se desprende del primer balance presentado por la entidad municipal.
La mayoría de los visitantes llegaron desde Cataluña, Madrid, Castilla y León y Galicia. En el lado contrario se situaron los residentes en Murcia y Extremadura. En cuanto a los turistas internacionales, italianos y alemanes fueron los más numerosos, seguidos por ingleses y argentinos.
Museos, restaurantes y transportes coparon la mayoría de las consultas en las oficinas turísticas. El perfil del visitante, no obstante, resultó de lo más variado. Desde las personas a las que no les importaba dejarse grandes sumas de dinero durante su estancia hasta aquellos que practican el turismo familiar. Y es que algunos hoteles incluyeron en su batería de precios la opción del talón, una alternativa más asequible que ronda los 60 euros. Otros se decantaron en un primer momento por ofrecer precios más baratos de los que se pueden encontrar en plena temporada alta, hasta que se vieron «desbordados» por la demanda.