Pocos circos pasean por el mundo sin animales. El Richards Bros Circus es uno de ellos y ayer llegó por primera vez a Euskadi. Ha hecho un hueco en su gira internacional para instalarse hasta el 7 de enero en el pabellón 2 del Bilbao Exhibition Centre. Es la estrella invitada del PIN. Realizarán 15 funciones «modernas, diferentes y con muchos juegos de luces», según destacó su director, Rudi Vasallo. Cuentan para ello con una oferta de acrobacias, malabares y espectáculos cómicos.
Si no tienen fieras es porque se autodefinen amantes de los animales. Tratan de evitar «el maltrato» encerrándoles en una jaula y sacándoles sólo para actuar. «Tigres, elefantes o leones no estarían a sus anchas y tendrían una vida triste», enumeró como razones el responsable del circo. La propietaria del complejo itinerante es la familia Monteiro. Se trata de una saga de artistas circenses que ejercen el oficio desde hace cinco generaciones. Les acompañan artistas italianos, franceses y portugueses.
En las representaciones, destaca el número de un joven equilibrista. Realizará acrobacias a 12 metros de altura. Le acompañarán trapecistas suspendidos en la cuerda floja. Tampoco faltan los payasos, con sus chistes y espectáculos musicales. En total, cada sesión se prolonga durante dos horas. «Es un complemento ideal al Parque Infantil de Navidad», valoró el consejero delegado del BEC, José Miguel Corres.
Dentro de la carpa hay un aforo para 1.000 personas. Las funciones son a las cinco de la tarde y las 19.00 horas. El precio del circo es de 8 euros en la grada y diez en el palco. Existe la posibilidad de comprar un pack conjunto con el PIN, con un coste de 13 euros -44 para cuatro personas-. Los menores de tres años entran gratis.