La Diputación se ha empeñado en hacer del Bilbao metropolitano un espacio habitable para los peatones y las dos ruedas. Por mucho que la escarpada orografía de la margen izquierda se presente como una barrera insalvable. Ya se ha encargado de buscar la solución en el subsuelo. La institución foral recuperará un antiguo túnel ferroviario que daba servicio a Altos Hornos de Vizcaya para unir Barakaldo y la cuenca minera con el Puente Colgante en Portugalete. Desde allí ciclistas y paseantes podrán saltar la ría y, en un plazo de dos años, llegar hasta Plentzia.
El túnel tiene casi medio kilómetro de longitud. Se horadó en la montaña a más de 60 metros de profundidad para llevar el mineral que se extraía de los montes de Triano al muelle de La Benedicta. Pero lleva casi medio siglo abandonado. La idea de la Diputación es transformarlo en una infraestructura al servicio del ocio y del deporte. Por eso ha sacado a concurso la redacción del proyecto para acometer su reforma integral.
El presupuesto de licitación es de 110.000 euros y las empresas podrán presentar sus ofertas antes de febrero. La elegida tendrá seis meses de plazo para elaborar el diseño más adecuado antes de que pueda procederse a su ejecución.
Recuperación histórica
La reapertura del túnel es una pieza clave del Plan Ciclable de la institución foral. Permitirá crear en un plazo de dos años una red de bidegorris de 86 kilómetros de longitud en forma de 'Y'. Sus extremos serán Bilbao, Plentzia y Arcentales. La conexión entre los trazados se producirá en el Puente de Vizcaya a través de esta galería.
Pero, sobre todo, su reforma supondrá recuperar una parte importante del pasado de Sestao. No en vano, el proyecto fue autorizado por la reina Isabel II en 1859. Aunque el corredor no se inauguró hasta 1876 debido a la guerra carlista. Y su apertura liberó de esfuerzos a miles de trabajadores al llevar en tren hasta el mismo puerto más de 613.00 toneladas anuales de mineral. Pronto la siderurgia copiaría la idea al horadar otro similar a escasa distancia. Y ahora, con el nuevo Eje del Ballonti en ciernes, la ACB ve con buenos ojos la rehabilitación de este subterráneo como salida a su transporte industrial.