La Comisión Europea dio ayer un impulso decidido a la interconexión eléctrica con Francia, vieja aspiración de los gobiernos españoles que ha chocado una y otra vez con el desinterés del país vecino y con la oposición de algunos ayuntamientos de la frontera y de asociaciones ecologistas. Bruselas ha incluido a este proyecto «prioritario» entre los cuatro que juzga más importantes para impulsar el mercado interior de la energía. Por ello, ha decidido nombrar un coordinador para facilitar las negociaciones y acelerar su construcción. El nombre del elegido se conocerá en los primeros meses de este año.
El Ejecutivo comunitario responde de esta manera a una petición de ayuda formulada por los dos países.