La Diputación ha decidido acelerar las mejoras previstas en la variante de Durango tras el accidente del miércoles, el segundo siniestro mortal que tiene lugar en la vía en tres meses. El alcalde de la localidad, Juan José Ziarrusta, confirmó ayer que se puso en contacto tras el siniestro con el diputado de Obras Públicas y Transportes, Eusebio Melero, y éste le aseguró que disponía ya de la consignación presupuestaria para el proyecto. Las obras permitirán reforzar la seguridad en una carretera calificada por el propio Ziarrusta de «muy peligrosa», en la que se conduce a más velocidad de la permitida y, en algunos casos, tal y como apostilló, «de forma temeraria».
Es por ello que el mandatario durangués sugiere que se adopten medidas de control de velocidad desde el municipio vecino de Izurtza. Una de sus propuestas consiste en la colocación de rádares. «Hay varias rectas en la carretera que va a Urkiola que incitan a que la velocidad a la que circulan coches y camiones sea muy alta» reflexionó. Ziarrusta también es consciente de las «deficiencias» que presenta el propio trazado de la circunvalación. «No hay duda de que sería necesario mejorarlo sobre todo en las incorporaciones a los accesos, porque si no conoces bien la zona te puedes llevar sorpresas muy desagradables», destacó.
Sobre las obras que la Diputación se ha comprometido a ejecutar lo antes posible en la variante, el alcalde explicó que forman parte de un proyecto más global que incluiría la modificación del nudo de desvíos que existe a la salida del peaje de la autopista y que se desarrollará a lo largo de este año.
En concreto, las mejoras consistirán en la construcción de una pequeña rotonda junto a la empresa Foseco, justo en el límite con Izurtza, y en reforzar la iluminación del acceso de San Roke. «Parece que las luces están encargadas ya», indicó Ziarrusta.
Respecto al accidente en el que el pasado miércoles se vieron involucrados dos coches y un camión, el alcalde de Durango aseguró recordar otra colisión que tuvo lugar en ese mismo punto, hace ya unos años, y que también acabó con la vida de otro durangués. «La Ertzaintza dice que no realizó correctamente el 'stop' y al margen de lo que ocurriera ese día, lo que sí sé es que muy poca gente lo respeta».
La víctima del siniestro del martes fue el ex jugador del Athletic de Bilbao Ignacio Gárate, de 78 años. Su mujer, que fue trasladada al hospital de Cruces, permanecía ayer ingresada en la UCI, en estado grave. En el accidente también se vio involucrada la duranguesa MC.T.J., de 37 años, y el conductor del camión. Este vehículo, que transportaba grava desde unas canteras próximas, tenía retirado el permiso de circulación y permanecía inmovilizado por la Ertzaintza desde el pasado día 8, al no haber pasado la ITV dentro del plazo correspondiente.