Sillones desvencijados en la calle, viviendas con los cristales rotos, chabolas en los patios interiores... Este es el panorama de la calle Barinaga de Bilbao, una vía en la que viven «unas cincuenta familias» hacinadas en siete portales. El PP denunció ayer esta situación que, al parecer, no es nueva. Según la Asociación de Vecinos de Zorroza, la zona, conocida popularmente como La Landa, lleva así «más de diez años».
«Hay personas viviendo en los coches y en los patios de los edificios, niños que están sin escolarizar, familias sin padrón...Y el Ayuntamiento no hace nada», relató el portavoz popular, Antonio Basagoiti. Para el presidente del PP en Vizcaya, esta supuesta dejadez del equipo de gobierno de Iñaki Azkuna «está consintiendo que haya un gueto en toda regla, como los que se ven por la televisión en otras ciudades del mundo».
Al parecer, según los populares, por la calle Barinaga «no pasan la Policía ni los servicios de limpieza municipales». Lo que convierte La Landa en un foco de problemas y conflictos: «Hay vecinos que no se atreven a acercarse por los robos y las amenazas», dicen. De hecho, Basagoiti asegura que el suceso que se registró en Nochevieja, en el que resultó herido un niño de trece años por un tiro efectuado con una escopeta de caza, se produjo en Barinaga. Una «inseguridad» que el PP vincula directamente con «las condiciones infrahumanas» en las que viven estas familias. «Esto no es un tema de etnias», subrayó.
El centro del barrio
La Landa fue, en su momento, el centro histórico del barrio. Sin embargo, su desarrollo posterior lo ha dejado de lado. Para Luis Muñoz, portavoz de la Asociación de Vecinos de Zorroza, «primero se produjo la degradación urbanística y luego el deterioro en la convivencia». Los problemas que ayer denunció el PP no son nada nuevo, según esta agrupación.
«Llevamos más de diez años denunciando por activa y por pasiva lo que sucede aquí», explicó Muñoz. En 2005, incluso se organizaron manifestaciones para pedir al Ayuntamiento que resolviera los «problemas de convivencia de La Landa y de Zazpilanda». Aunque los vecinos confían en que la solución llegue pronto, los responsables municipales «todavía no han dicho lo que tienen pensado», admite su portavoz.