Un espacio espontáneo de libertad se creó el viernes en el Kafe Antzokia durante un doblete con grupos de Detroit, Michigan: The Muggs y The Paybacks. Acudió la rockería para gozar del placer del rock and roll sin que nadie le ordenara en qué dosis debía consumirlo y ajena a políticas subvencionadoras que matan la creatividad y provocan... el aburrimiento y la autocensura. Disfrutemos mientras podamos, ya que los políticos que osan gestionar hasta si debemos gastar nuestro dinero en pisos o en cubalibres, por el momento no han decidido -igual que acaece en el apesebrado cine español- que se debe montar un bolo guiri por cada dos en euskera, por ejemplo. (Ejem... no les demos ideas...)
El viernes abrieron fuego The Muggs, power trío liderado por el guitarrista Danny Manthric que confirmó las altas expectativas desde la primera canción. Su set, de unos 50 minutos, agitó el boogie en plan The Steepwater Band, Johnny Winter o Mountain, se alistó al hard rock junto a The Answer, Led Zeppelin o Grand Funk, y elevó coros en la versión del 'I Don't Need No Doctor' de Ray Charles vía Humble Pie. Muy guapo.
Sí, el listón estaba muy alto, pero los cabezas de cartel, The Paybacks, con Manthric al hacha solista y al servicio de la hembra de armas tomar Wendy Case, demostraron su condición también a la primera canción: 'Call Me When You Are Ready'. En 55 minutejos (¿para qué más?) compitieron en gónadas con Nashville Pussy, la ronca y cazallera Wendy exudó el filo sexy del que carece Texas Terri, y los cuatro rockers (¿vaya base rítmica!) encendieron la high energy de su ciudad con el carácter volcánico de los Tight Bros y además supieron cincelar soul carnoso. «Mejor que la Juliette Lewis», juzgó un colega al acabar. Ya, y que BellRays y MC5.