La dirección del PSE-EE ha «sugerido» a su parlamentaria Gemma Zabaleta que «suspenda» su actividad en Ahotsak si este colectivo de mujeres por la paz no logra que «todas» sus integrantes protagonicen un desmarque claro de ETA, según indicó a este periódico su secretario de Organización, Rodolfo Ares. La presencia de Zabaleta en el colectivo nunca fue bendecida oficialmente por la dirección de su partido aunque, mientras duró la tregua, evitó polemizar sobre el asunto. El retorno de la actividad terrorista y el hecho de que mujeres de la izquierda abertzale de este colectivo hayan evitado una condena explícita del atentado de Barajas, por entender que se trata de una expresión más del «conflicto», han colmado la paciencia del partido de Patxi López.
Ahotsak, en la que participan entre otras la socialista Zabaleta y la dirigente de la ilegalizada Batasuna Jone Goirizelaia, no logró tras el atentado de Barajas una condena unánime de los hechos. Mientras que para una parte del colectivo se trató de un «crimen horrendo», las representantes de la izquierda abertzale eludieron criticar a ETA, si bien la plataforma no se planteó en ningún momento su desaparición.
Ares dejó claro que para los socialistas es «imprescindible» que si en ese colectivo sigue habiendo personas que no condenan la violencia, «deberá requerírseles que lo hagan». Se mostró convencido de que se hará, «porque es imprescindible para que pueda haber reuniones de ese grupo». Serán las interesadas las que tomen decisiones al respecto, si bien para el PSE-EE es preciso que exista «expresamente» una condena a la violencia por parte de todos y cada uno de sus miembros. «Quien no esté en disposición de condenar la violencia y el atentado de Madrid, estará imposibilitada para seguir manteniendo una relación y un diálogo con partidos o con personas que respetan la democracia», aseguró Ares.
Distanciamiento
Preguntado por la posibilidad de que no se produzca esta condena, se mostró convencido de que Zabaleta «sabrá tomar las decisiones oportunas para que esta cuestión se resuelva por los cauces que he indicado», lo que supondría su salida del colectivo o el distanciamiento orgánico del mismo.
Los socialistas, por otro lado, aprovecharon para replicar a la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, que su partido tiene «la obligación de criticar» a Juan José Ibarretxe cuando «se equivoca». Aseguraron que el lehendakari lo hizo de forma «grave» el pasado sábado, al aprovechar la manifestación de Bilbao para defender posiciones «partidistas».
Ares se refirió también al convenio firmado la semana pasada por el Gobierno vasco con Eudel para llevar a los ayuntamientos el debate social sobre paz y normalización. Tras confiar en que no suponga un intento de recuperar el rechazado plan Ibarretxe, lamentó que «una vez más, en vez de buscar el consenso con todos, ha tomado la iniciativa de correr y ha llegado a una firma con el presidente de Eudel sobre un tema que no ha sido abordado en la asociación de municipios». En este contexto, el PSE-EE solicitó a la vicelehendakari que explique en el Parlamento las razones por las que ha «incumplido» el mandato de la Cámara de presentar en 2006 el proyecto de Ley Municipal de Euskadi .