El Consorcio de Aguas ha repartido entre los 63 ayuntamientos adscritos a la entidad unos 5.000 dispositivos ahorradores de agua para su colocación en los grifos antiguos de aquellas instalaciones municipales que aún no lo poseen. Esta medida se enmarca en la campaña de sensibilización iniciada hace varios días y que insta a los consistorios a que disminuyan su gasto de agua restringiendo el baldeo de calles y el regadío de jardines.
Diferentes estudios han constatado que la utilización de estos ahorradores reduce el consumo hasta en un 50%. Estas piezas se acoplan a los grifos y mezclan agua con aire produciendo un chorro «abundante y suave» que parece más ingente de lo que es.