OLMO Los programas televisivos que más me divierten son aquellos que se dedican a las supuestas visitas de los viajeros extraterrestres, esos seres que viven en astros alejados de nosotros muchos años luz, pero que recorren el espacio sideral, como nosotros recorremos al trayecto de Bilbao a Barakaldo.
Hace unos días pude ver en un programa digital un amplio reportaje hablando precisamente de los alienígenas, y utilizo este vocablo en su segunda acepción, porque de acuerdo con su primer significado, un alienígena es para nosotros cualquier persona que no viva en España, o séase un extranjero. Dejemos a un lado esa acepción y sigamos denominando alienígenas a los pendones del espacio interestelar, que vienen a nuestro planeta a comer sardinas arenques.
Que conste que no estoy haciendo un chiste fácil y malo. Tampoco se trata de una ocurrencia tonta la cita de ese pez teleósteo y fisóstomo. Lo he citado con conocimiento de causa, como comprobará el lector si continúa leyéndome. Porque en aquel programa dedicado a los ovnis detallaron perfectamente las diversas características morfológicas y aficiones de estos visitantes espaciales. Se conoce que han venido tantos, que hemos tenido tiempo de clasificarlos por su aspecto y hasta por sus gustos gastronómicos.
Según parece, los alienígenas proceden de planetas muy distintos, porque unos tienen la cabeza gorda como aquel popular 'E.T.' de la película, otros en cambio son parecidos a nosotros y además muy guapos y hablan nuestros idiomas, por lo cual pueden convivir en nuestras ciudades sin llamar la atención. ¿Quién sabe? A lo mejor uno de los vecinos de su casa ha nacido en Ganímedes y usted sin enterarse.
Pero hubo en aquel reportaje un detalle sorprendente, porque según dijo el locutor del programa, una de las cosas que les gustan a estos visitantes son las sardinas arenques.
Qué gustos mas raros tienen estos pendones del espacio ¿verdad usted? Yo no digo que un arenque a la plancha, pelado fileteado y con aceite de oliva no sea grato al paladar, pero, carajo, a mi juicio hay en la gastronomía terrestre una lista de alimentos que supera en atractivo a la sardina arenque. ¿No les parece a ustedes este caso de 'el mundo al revés', en la casuística del código civil.