El plan de seguridad de pasos a nivel impulsado tras las llegada de Magdalena Álvarez al Ministerio de Fomento ha motivado que en tan sólo dos años, pasado el ecuador de la legislatura, se hayan suprimido más de 530 barreras en toda España. Según informó el Ejecutivo central, esta cifra supone un 28% de los 1.931 pasos que se eliminarán durante los próximos ocho años, con un presupuesto que supera los mil millones de euros.
Del más de medio millar de pasos ya suprimidos desde el 1 de mayo de 2004, catorce pertenecen a la red ferroviaria de Euskadi, y de éstos, según detallaron fuentes de Fomento, sólo uno a Vizcaya. En concreto, explicó un portavoz de Feve, se trata del situado en el barrio Gobeo de Zalla. El cruce pertenecía a la clase 'A', es decir, el que carece de barrera o advertencias lumínicas o sonoras. Sólo tenía señalización horizontal.
En una reciente respuesta en el Congreso de los Diputados, el ministerio reiteró su intención de eliminar otros 37 pasos a nivel, seis pertenecen a Renfe y el resto, a Feve. Respecto a los primeros -dos en Ortuella, dos en Trapagaran, uno en Sestao y otro en Orduña- todos se encuentran en fase de estudio, aunque en el presente ejercicio presupuestario del Ejecutivo ya existe una partida de 11,5 millones para eliminar los dos de Ortuella y el de Arkotxa en Trapagaran.
Cinco proyectos en Bilbao
El trazado ferroviario de Feve es el más complejo. 31 son las barreras que deben suprimirse. Todos, salvo cinco situados en Bilbao, están en fase de estudio. Respecto a la capital vizcaína, la eliminación de tres de los pasos la está ejecutando Bilbao Ría 2000 -uno de ellos es el soterramiento de vías en Basurto-, mientras que en los otros dos, es necesaria una reordenación del planeamiento municipal -Zorroza y el situada en el tramo Basurto-Ariz-. La localidad más afectada, por otra parte, es Güeñes, donde se han proyectado suprimir 19 cruces.
Los factores de preferencia de Fomento giran en torno a la peligrosidad -de ahí la supresión de los de Ortuella y Trapagaran- y la afección de los núcleos urbanos más concurridos. No obstante, aún queda bastante camino por recorrer ya que el plan de seguridad, dividido en dos cuatrienios, finaliza en 2012. Así, llegado 2008, se habrán eliminado los 731 pasos a nivel más peligrosos de España. Los otros 1.200 -muchos de ellos de Vizcaya-, se dejarán para años posteriores. Además, desde Fomento matizaron que en muchos casos hay que llegar a acuerdos con los ayuntamientos, lo que retrasa el procedimiento. Precisamente, este es uno de los motivos por los que no se puede concretar el coste de cada actuación.