El Ayuntamiento de Arnuero abrirá en los próximos días un expediente de caducidad para anular la adjudicación a la empresa Erri Berri de los derribos de los dos primeros bloques de viviendas condenadas a la piqueta en la urbanización El Encinar, en Isla. El pasado 11 de diciembre, los responsables municipales dieron un plazo de diez días a la firma navarra para que se pronunciara de forma definitiva sobre la ejecución de las obras, pero aún no han obtenido respuesta alguna.
El alcalde de Arnuero, José Manuel Igual, anunció ayer su decisión de convocar una comisión de Gobierno para abrir un expediente de caducidad a la empresa, que dispondrá de diez días «para hacer las alegaciones que considere oportunas», apuntó. Así, el primer edil confía en que el polémico proceso quede cerrado a finales de febrero.
«Problemática social»
El Consistorio ya ha enviado dos requerimientos a la firma para «provocar que se mueva» en alguna dirección. No obstante, los responsables de Erri Berri no tienen previsto tomar ninguna determinación sin comprobar antes que los ánimos de los propietarios de las viviendas sentenciadas a derribo se han «apaciguado». «Vamos a solicitar al Ayuntamiento una reunión a tres bandas con los vecinos afectados para saber si la problemática social está solucionada antes de seguir adelante», explicó ayer Félix Azcona, gerente de la compañía.
La empresa se hizo con los trabajos de demolición el pasado mes de septiembre por un importe de 111.000 euros. Entonces, la constructora compitió con otras dos firmas, una de ellas Cenavi, la misma que edificó la urbanización El Encinar y que presentó la segunda oferta más económica. Por eso, si Erri Berri abandonara el proyecto, Cenavi sería la encargada de ejecutar el derribo.