El vuelo de la compañía regional Air Nostrum IB-8665, procedente de Valladolid y con destino a Barcelona, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia a las 15.06 horas de ayer en El Prat. El aparato aterrizó «sin ruedas y con la panza», según relataron varios pasajeros, muy sobresaltados por lo ocurrido, al verse obligados a evacuar el avión de urgencia ante el riesgo de una explosión. Pese a lo aparatoso del accidente, ninguno de sus ocupantes -40 pasajeros y la tripulación- sufrió heridas de consideración. Se trata del segundo avión de la misma compañía al que le falla el tren de aterrizaje al tomar tierra en el aeródromo catalán en apenas 24 horas.
El accidente se produjo de forma tan inesperada que el piloto no tuvo tiempo de dar el aviso. De hecho, los miembros del dispositivo de emergencias llegaron a la pista cuando los viajeros ya estaban en tierra. Javier Cuevas, uno de los pasajeros, no daba crédito a lo ocurrido. «No notamos nada raro hasta que el aparato tocó suelo. Se movía demasiado y sonaba a lata. Daba la sensación de que la pista estaba llena de baches, pero la realidad es que estaba rozando el suelo con la panza. El avión frenó en seco y nos invitaron a abandonar el aparato con rapidez», recuerda.
«Todos están bien»
Según informó Air Nostrum, «todos los pasajeros se encuentran bien», a excepción de dos ocupantes, que sufrieron «molestias leves a causa del rápido desembarque». Uno de ellos reanudó ayer mismo su viaje, mientras que el otro tuvo que ser tratado de una lesión en el tobillo. «El resto ya ha retirado el equipaje y se está desplazando hacia sus destinos», precisaba la empresa horas después del accidente.
La aeronave, un reactor CRJ 200 fabricado por la compañía canadiense Bombardier, tomó tierra «sin el tren de aterrizaje desplegado por causas que aún se desconocen y que están siendo investigadas por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil», según explicó la compañía. El avión pasó el último chequeo el pasado 17 de enero. Air Nostrum también quiso aclarar que ha puesto «todos los medios técnicos y humanos para colaborar con la investigación oficial», al tiempo que «lamentó profundamente el suceso» y aclaró que lo ocurrido «no se corresponde con el historial de excelencia acreditado por la compañía».
El avión siniestrado había salido del aeropuerto de Valladolid a las 13.55 horas. Sin embargo, los pasajeros señalaron que el primer vuelo tenía prevista la salida a las 10.40 horas. «Nos dijeron que el avión tenía un problema técnico, pero ahora queremos saber si el vuelo que finalmente hemos hecho ha sido con el aparato que tenía un fallo mecánico», insistieron.