El Rey Juan Carlos aseguró ayer que España «no escatimará esfuerzos» para combatir el terrorismo de ETA dentro y fuera de sus fronteras. El jefe del Estado hizo esta afirmación durante la tradicional recepción que cada año ofrece al cuerpo diplomático acreditado en España, en presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en un discurso que inició con un sentido homenaje a las dos personas asesinadas el 30 de diciembre .
Al acto asistieron un centenar de embajadores y representantes diplomáticos de países de todo el mundo, que transmitieron al monarca su «solidaridad», «radical repulsa» y «firme condena» del atentado en un discurso que leyó en nombre de todos el nuncio de la Santa Sede, Manuel Monteiro. «España -les dijo después el Rey- no escatimará esfuerzos en el plano nacional y de la cooperación internacional para acabar con el terrorismo siempre cruel, irracional e inhumano, que constituye una grave lacra que a todos nos incumbe y afecta».
Don Juan Carlos aprovechó su reunión con los diplomáticos extranjeros para dedicar «unas muy sentidas palabras» a la memoria de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, «dos jóvenes ecuatorianos cuyas vidas, sueños e ilusiones quedaron brutalmente truncados por la barbarie terrorista el pasado 30 de diciembre en Madrid». «La Reina y yo reiteramos a sus familiares, al Gobierno y pueblo de Ecuador, las condolencias que el Príncipe de Asturias ya pudo trasladarles personalmente en Quito».
«Firmeza»
Asimismo, el Rey agradeció las numerosas muestras de apoyo y solidaridad recibidas desde todos los países del mundo tras el atentado. «Nos reconfortan y nos alientan en nuestra determinación en la lucha contra el terrorismo desde la firmeza del Estado de Derecho y la solidez de nuestras convicciones democráticas», subrayó.
La recepción comenzó con un saludo de los Reyes y del Príncipe a los embajadores, encabezados por el nuncio del Vaticano, el decano. Don Felipe se acercó a la representante de Polonia y le dio el pésame por la muerte del periodista Ryszard Kapuscinski, galardonado en 2003 con el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.