La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quiso dejar claro ayer durante una visita relámpago a Euskadi que «no estamos en un punto intermedio» del proceso de paz y que lo que ahora «corresponde» es «combatir» a ETA con «todos los elementos que el Estado de Derecho pone en nuestras manos».
La 'número dos' del Gabinete Zapatero acudió a Bilbao a recoger un galardón otorgado por la Fundación Ramón Rubial. De la Vega, que fue distinguida por su «defensa de los valores socialistas», instó a la «unidad» frente a ETA y apeló a la figura del fallecido ex presidente del PSOE, «que nos habría recordado» que en la lucha contra el terrorismo «no sobre nadie».
En un ataque directo al PP, la vicepresidenta se preguntó qué diría Rubial «ante la incomprensible negativa» de los populares «a formar causa común con todos los demócratas» y ante la actitud de «unos dirigentes políticos» que «tan solo parecen respetar y creer en las instituciones» por razones «de oportunismo político y no por lo que representan».
En este sentido, la dirigente socialista advirtió de que las instituciones se respetan «siempre» y «no se siembra la desconfianza en su funcionamiento cuando se está en la oposición, para luego, cuando se está en el Gobierno, decir que funcionan perfectamente. No son esas las reglas del juego democrático». De la Vega resaltó que esa es la diferencia entre los que apuestan por fortalecer el poder del Estado de Derecho «y los que apuestan sólo por estar en el poder».
Autonomía
En este contexto, reclamó que se respeten las decisiones judiciales. «La independencia de los jueces debe valorarse, independientemente de que nos gusten más o menos las decisiones que pueden adoptar», apuntó la vicepresidenta, que sin mencionarla de forma expresa se refirió así a la polémica suscitada con Iñaki de Juana Chaos. Recordó que es a los magistrados a quienes corresponde opinar sobre «la situación penitenciaria de un preso preventivo. Y sobre su decisión no cabe lanzar sombras de sospecha porque no es responsable hacerlo».
De la Vega aseguró que uno de los principales objetivos del Gobierno es alcanzar la paz. Y, en este sentido, fue muy clara. «No estamos en un punto intermedio» del proceso a la espera de que se puedan «retomar» las conversaciones. Por contra, estamos ante una banda terrorista que ha decidido coger el «camino equivocado de la violencia». Sólo queda «combatirla» con la «ley y con la firmeza de nuestras convicciones»
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró anoche que «quizás» se esté «en la fase final» del terrorismo, «sin decir cuánto durará y cuánto representa de dificultad». «Pueden ser años, no sabemos cuántos», añadió el jefe del Ejecutivo. Interpelado por Baltasar Garzón en un coloquio sobre la justicia en Iberoamérica, Zapatero señaló que hay dos factores que influyen en que exista el actual disenso, que calificó de «bastante fuerte»: «que estamos en la fase final» y que se necesita un tiempo «largo» para asumir una derrota electoral.