-«¿Tienen algo que declarar?», preguntó uno de los guardias civiles encargados del control de la Aduana en el aeropuerto de Loiu a los tres viajeros chinos.
-«No», contestaron los tres. La respuesta no debió de convencer al funcionario del instituto armado.
-«¿Pueden enseñarme sus maletines?».
No lo llevaban oculto en un doble fondo. Los agentes de aduanas lo descubrieron a simple vista en cuanto abrieron sus bolsas de mano. Ni más ni menos que 618.250 euros en billetes de 500, 200, 100 y 50. Como ejemplo, 60.000 euros suman doce billetes de 500 y caben sin problemas en una simple cartera de bolsillo.
La Ley de Prevención de Blanqueo de Capitales no permite sacar del país sin declarar, y por tanto sin pagar impuestos, más de 6.000 euros por persona para consumo propio, por lo que los guardias civiles dejaron esa cantidad a cada uno de los tres pasajeros y se incautaron del resto: 600.250 euros, según informó ayer la Subdelegación del Gobierno en Vizcaya. El dinero fue entregado a la Agencia Tributaria, que, a su vez lo ingresará en el Banco de España, apuntaron las mismas fuentes.
Los tres hombres, de 23, 32 y 40 años -dos de ellos familiares- y residentes en Madrid y Segovia, iban a tomar un vuelo con destino a Francfort, según informó un portavoz de la Subdelegación del Gobierno en Vizcaya. Esta ciudad europea sirve de escala a numerosos enlaces con Pekín y otras ciudades chinas.
Estos individuos incurrieron en una posible irregularidad fiscal y en un intento de delito fiscal, aunque al no haberse consumado, pudieron emprender su viaje. A partir de ahora, el Servicio de la Administración Tributaria podría iniciar un expediente de oficio para averiguar si la procedencia del dinero es ilícita o se puede justificar por ejemplo, como recaudación de un restaurante chino, un negocio habitual entre personas de esta nacionalidad, según explicaron fuentes de la Subdelegación.