El temporal se ha cebado con el Alavés, justo en la semana en la que el técnico Fabriciano González planeaba un incremento del número de entrenamientos. La plantilla albiazul vivió ayer su segunda jornada de preparación del choque ante el Elche condicionada por la nieve. Ante el manto blanco que cubrió por completo las instalaciones de Ibaia, los miembros del equipo hubieron de ejercitarse bajo techo, tal y como ocurrió el miércoles.
Esta vez, el polideportivo de Mendizorroza fue el lugar elegido como refugio, muy lejos de las condiciones ideales para diseñar estrategias. Al abrigo del frío, Gaspar pudo realizar el calentamiento, pero no disputó el partido de fútbol-sala posterior al seguir con molestias debido a la tendinitis que arrastra.
Desde el inicio de semana, el Alavés sólo ha realizado una sesión en condiciones normales, la del lunes. Después de la jornada de descanso del martes, la nieve ha irrumpido en la rutina albiazul. Y ante las adversas previsiones meteorológicas, el club ha optado por adelantar en un día el traslado de su expedición a Elche.
En avión
Así, a primera hora de hoy, el grupo albiazul partirá en autobús hacia el aeropuerto de Loiu, desde donde volará a Alicante. Tras un nuevo traslado en carretera hasta Elche, el equipo prevé realizar un entrenamiento vespertino en el campo anexo al estadio Martínez Valero. Fabri González dirigirá una nueva sesión mañana, la última antes del choque del domingo ante el Elche, esta vez ya en el estadio donde se disputará el encuentro.
En el bando alicantino, la climatología apenas ha trastocado los planes de David Vidal, que podría repetir ante el Alavés el 'once' que saltó de inicio ante el Hércules. Entonces, Vidal alineó a Caballero, Fajardo, Trotta, Fernando Niño, Bernaus; Óscar Díaz, Martí, Alfredo, Katxorro; Gastón Casas y Miguel.