Óscar Pereiro ganó ayer una etapa que puede ser decisiva para lograr la victoria final en el Tour 2006, la edición en la que finalizó segundo tras Floyd Landis, el estadounidense que puede ser descalificado tras dar positivo por testosterona. El ciclista gallego, en cambio, ya está libre de sospecha. La Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD) anunció ayer el archivo del 'caso 'Pereiro', una vez estudiados los permisos e informes médicos que acreditan su condición de asmático.
El ciclista del Caisse d'Epargne dio positivo por salbutamol en dos etapas del pasado Tour, pero tenía autorización para consumir 'Ventolín', un broncodilatador. Por eso, la Unión Ciclista Internacional (UCI) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) defendieron siempre su inocencia. Ahora, Francia cierra el caso.
«Tras un profundo examen médico del 'caso Pereiro' hemos confirmado que es conforme a la reglamentación y, por tanto, no vamos a iniciar un proceso», aseguró el presidente de la AFLD. Según Pierre Bordry, los informes presentados demuestran que padece una enfermedad que justifica el consumo de salbutamol. De esta forma, se tacha la sospecha sobre dopaje.
Bordry lamentó, sin embargo, haber tenido tan tarde los datos necesarios del informe, que había solicitado en otoño pasado y que sólo ha recibido en los últimos días. Pereiro hizo llegar los documentos a la AFLD el pasado día 19, justo después de que el vespertino francés 'Le Monde' se hiciera eco de las sospechas de dopaje sobre el ciclista gallego.
El diario indicó que había dudas en el seno de la AFLD sobre Pereiro, que había dado positivo por salbutamol. Inmediatamente, el corredor del Caisse d'Epargne envió un justificante médico avalado por la Unión Ciclista Internacional (UCI) para el tratamiento del asma. El Caisse d'Epargne lamentó la «negligencia» del corredor por su retraso en el envío de la información.
Según los datos aportados por el propio Pereiro, su tasa de salbutamol en orina fue de 158 y 159 nanogramos por mililitro, muy lejos de los 1.000 nanogramos fijados como frontera por la Agencia Mundial Antidopaje para detectar el uso de este fármaco con efectos anabolizantes. En cualquier caso, para recurrir al 'Ventolín' se necesita un permiso. Pereiro lo tiene y además cuenta con un informe médico en el que, tras someterse a un test, demuestra que es asmático. «Utilizo el 'Ventolín' a menudo», aseguró la semana pasada. Como tantos otros deportistas de elite: el 30 por ciento de los ciclistas, por ejemplo, declaran ser asmáticos.
Además del de Pereiro, la AFLD ha archivado otros nueve casos de corredores que presentaron justificantes terapéuticos, aunque no se comunicaron sus nombres.
Ahora le toca a Landis
Pereiro, que ocupó el segundo escalón de los Campos Elíseos en el pasado Tour, a 57 segundos de Landis, está a la espera de que se resuelva el caso del estadounidense, cuya descalificación le convertiría en el ganador de la prueba.
La orina de Landis reveló un «alto contenido» de testosterona durante la decimonovena etapa, que tuvo final en la estación alpina de Morzine, en la que se exhibió. De no prosperar los recursos que ha emprendido el ciclista estadounidense, Landis se convertiría en el primer ciclista que es desposeído del Tour por dopaje.
El 'caso Landis' sigue ahora una doble vía. Por una parte, la AFLP le ha abierto un expediente disciplinario y le ha citado para el próximo 8 de febrero. Si los argumentos del americano -sus abogados se escudan en fallos en el proceso de analítica- no convencen a la Agencia francesa antidopaje, será sancionado en el territorio galo: no podrá competir en el próximo Tour y le quitarían la victoria en la pasada edición. Hay un segundo expediente, el que promueve la UCI, que ha delegado en la Agencia antidopaje de Estados Unidos (USADA). El Tour 2006 sigue corriéndose en los despachos.